Actualizado Lunes, 27 julio 2026 - 20:07
Hasta ahora, el presidente de Ucrania, Volodimir Zewlenski, se había reunido con cinco primeros ministros británicos diferentes desde que Rusia invadió su país el 24 de febrero de 2022.Hoy, lunes, se ha encontrado con el sexto, Andy Burnham. Ambos celebraron un encuentro en la base naval de Porstmouth, en el sur de Inglaterra, en un escenario simbólico: el portaviones Queen Elizabeth, uno de los dos con los que cuenta el Reino Unido y que Donald Trump intentó, sin éxito, que participaran en la guerra contra Irán.
Zelenski estaba haciendo una escala en su viaje hacia Estados Unidos, a donde acude para participar en el funeral del senador republicano Lindsey Graham, un aliado de Donald Trump y un gran defensor de la ayuda a Kiev. Aunque el encuentro con Burnham tiene menos significación que el que va a mantener mañana, martes, con el presidente de EEUU, Donald Trump, su importancia es considerable.
El Reino Unido es el principal valedor de Ucrania en Europa, y ésa es una actitud que han mantenido los cinco primeros ministros que precedieron a Burnham y que el nuevo jefe del Gobierno va a mantener. Así lo dejó claro Burnham tras las cuatro horas y media de encuentro, al declarar a la radiotelevisión pública BBC que "les puedo asegurar a usted y a ellos [en referencia a los ucranianos]" que el apoyo sin fisuras a Ucrania "es compartido por todos los partidos". El primer ministro salió del Queen Elizabeth con cara de estar encantado, y dijo que, a un nivel personal, "nos hemos caído muy, muy bien".
Zelenski hace este viaje con Ucrania en una posición de fortaleza inédita desde que estalló la guerra. Hasta este año, Kiev era visto en Occidente fundamentalmente como un receptor de ayuda militar. Ahora, es un socio. Y un socio muy importante. En las áreas en las que se van a decidir las guerras del siglo XXI, como robótica, drones y misiles, Ucrania es ahora un país con el que los países de la OTAN quieren colaborar para aprender de él.
Kiev tiene la tecnología y las tácticas. Y no solo para llevar a cabo misiones ofensivas. También para defenderse. Desde otoño de 2023 Ucrania lleva siendo sometida incesantemente a ataques con misiles y drones rusos - muchos de ellos diseño iraní y con tecnología china - y ha aprendido a defenderse de ellos. Así es como sus sitemas de defensa anitaéreas están siendo utilizados por varios países del Golfo Pérsico, como los Emiratos, para defenderse de los ataques iraníes con drones y misiles. No es solo Europa y Oriente Próximo. El jueves, la empresa ucraniana UForce anunció que su división en Estados Unidos ha alcanzado un preacuerdo para fabricar drones navales - en esencia, barcos kamikaze sin tripulación - y software con el que éstos funcionan en su fábrica del estado de Oregón para las Fuerzas Armadas estadounidenses.
La guerra de Ucrania se extiende a Irán
Zelenski también ha llegado a Londres como el nuevo gran enemigo de Irán, después de que el fin de semana atacara con misiles o drones un barco de ese país que llevaba armas rusas en el Mar Caspio. En la acción, según el Gobierno de Teherán, murió un marino iraní y la nave sufrió una explosión, aunque se desconoce de forma precisa cuáles fueron los daños. Kiev ha dicho que ha atacado a más navíos rusos que transportaban armas a Irán. Ni Moscú ni Teherán han confirmado ese extremo.
Esas acciones no solo ponen de manifiesto la capacidad militar de Kiev al golpear el Mar Caspio que es, de hecho, un mar interior en su mayor parte rodeado por Rusia y a más de mil kilómetros de las fronteras de Ucrania. También sitúan a ese país como un aliado de Occidente, ya que está haciendo más de lo que el propio Reino Unido accedió a llevar a cabo durante los peores momentos de la guerra entre Washington y Teherán, cuando Donald Trump intentó sin éxito que los países europeos de la OTAN participaran en el 'contrabloqueo' estadounidense del Estrecho de Ormuz. El alineamiento contra Irán de Zelenski ha ido acompañado de acusaciones de que Rusia está cediendo información de sus satélites a Teherán para que los misiles iraníes ataquen con mayor precisión las bases estadounidenses en Oriente Medio.
En la información oficial del encuentro entre Burnham y Zelenski, sin embargo, no salió nada de eso. Lo que sí confirmó el primer ministro británico es que ese país cederá a Ucrania derechos de propiedad intelectual de sistemas de guerra electrónica para que pueda, por un lado, esquivar las medidas rusas (muchas de ellas provistas por China) para desviar sus misiles y drones y, por otro, para que pueda hacer que los proyectiles que Moscú le lanza no den en el blanco. La idea obedece al nuevo concepto de la ayuda de Europa a Ucrania, consistente no tanto n dar material militar pesado cuanto proveer tecnología o simplemente financiación para que los técnicos y militares de ese país puedan desarrollar los sistemas de armas que necesitan. Entre esas armas están los misiles crucero holandeses Ruta que Ucrania está empleando para bombardear el territorio ruso pero cuya entrega ese país no había sido anunciada oficialmente por el Gobierno de La Haya,
Las contramedidas electrónicas del Reino Unido son precisamente necesarias porque Estados Unidos se ha quedado prácticamente sin misiles antiaéreos debido a la guerra contra Irán. Como consecuencia de ello, Washington no está enviando a Kiev misiles Patriot, indispensables para defender las ciudades ucranianas de los bombardeos rusos. Por tanto, como dijo Bunham, lo más importnate es, ahora, lograr que Ucrania "pueda proteger sus infraestructuras críticas".
Aunque Italia y Francia han dado a Ucrania varios sistemas Iris-T - el equivalente europeo de ese misil estadounidense - ésa es un arma muy reciente de la que apenas existen unidades y para la que ambos países apenas tienen capacidad de producción más que para unas pocas unidades al año.