¿Por qué Zack Snyder dice que '300' es una de las películas más gays jamás hechas?

Zack Snyder vuelve a estar en el centro de la diana, aunque esta vez no por una nueva película de superhéroes ni por el futuro del Snyderverse. El director ha recuperado '300' para responder a quienes llevan años acusándole de homofobia o fascismo y, como era de esperar, no ha escogido precisamente una respuesta discreta.

En una entrevista con Variety con motivo del estreno de 'The Last Photograph', Snyder habló de algunas de las etiquetas que ha recibido en redes sociales. Entre ellas aparecen términos como "fascista", "homófobo" o "transfóbico", acusaciones que el cineasta rechaza. Cuando le preguntan directamente por la primera, su respuesta es tajante: "Obviamente, no soy fascista".

Pero la conversación toma otro camino cuando aparece '300'. Y aquí Snyder parece tener muy claro qué piensa de una de las características más particulares de aquella película.

¿Por qué Zack Snyder dice que '300' es una de las películas más gays jamás hechas?

La historia se remonta a la presentación de '300' en el Festival de Berlín. La película, estrenada en 2006 y protagonizada por Gerard Butler como Leónidas, provocó reacciones muy enfrentadas. Parte del público abucheó durante la proyección y algunos espectadores llegaron a abandonar la sala.

En aquel contexto, Snyder recuerda que alguien le preguntó si era "pro-gay o pro-NRA". Su respuesta fue bastante más provocadora de lo que quizá esperaba el periodista: "Obviamente soy pro-gay. Hice la película más gay jamás hecha".

Casi dos décadas después, el director mantiene el espíritu de aquella declaración, aunque con un pequeño matiz. Ahora define '300' como "una de las películas más gays jamás hechas".

¿Y qué tiene que ver una película sobre 300 guerreros espartanos con todo esto? Pues basta con recordar cómo retrata Snyder a sus protagonistas.

Los espartanos aparecen prácticamente como esculturas vivientes: cuerpos hipermusculados, torsos desnudos, abdominales perfectamente definidos, sangre, sudor y una cámara que convierte cada combate en una exhibición física. La película lleva la idealización del cuerpo masculino a un nivel difícil de pasar por alto.

Snyder parece ser plenamente consciente de ello. Cuando el periodista relaciona las acusaciones de bisexualidad que recibe en redes con los cuerpos musculosos y los desnudos de sus películas, el director responde con un sencillo: "¡Supongo!".

Y todavía le queda una frase aún más divisiva en la recámara: "Hay pocas películas en las que la gente entra heterosexual y sale gay, y '300' es una de ellas", explica. Una provocación más de un director que sabe lo que dice y cómo lo dice.

300 zack snyder

'300' no es una película LGBT, pero su estética lleva años dando que hablar

Conviene hacer una distinción. '300' no cuenta una historia homosexual ni presenta una trama centrada en personajes LGBT. La lectura homoerótica procede principalmente de su representación del cuerpo masculino, de la relación visual entre los guerreros y de una puesta en escena que convierte la fuerza física en uno de los grandes protagonistas.

Y ahí Snyder juega con una imagen que encaja perfectamente con su cine. Desde '300' hasta otras de sus películas, el director ha mostrado una enorme fascinación por los cuerpos llevados al límite, los héroes convertidos en figuras casi mitológicas y una estética tremendamente física.

También hay una buena dosis de ironía en sus palabras. Snyder no está presentando '300' como una película queer ni diciendo que su público vaya a cambiar de orientación sexual después de verla. Está llevando al extremo una lectura estética que lleva años acompañando a la película.