El rey Harald de Noruega, en imagen de archivo (Reuters)

El rey Harald de Noruega, en imagen de archivo (Reuters)

El rey Harald V de Noruega ha sido ingresado este lunes en el Rikshospitalet de Oslo por complicaciones derivadas de una anemia hemolítica, una dolencia que ya estaba tratando con cortisona y que le ha provocado acumulación de líquido en el cuerpo. La Casa Real noruega ha confirmado además una baja de dos semanas, periodo en el que el príncipe heredero Haakon asumirá la regencia.

El monarca, de 89 años, suma con este al menos diez episodios médicos u hospitalarios de relevancia desde 2020: dos ingresos en 2020, una intervención en 2021, dos hospitalizaciones en 2022, una en 2023, una crisis entre dos países en 2024 y dos nuevos ingresos en 2026. La institución ha explicado en un breve comunicado que el tratamiento con cortisona administrado en las últimas semanas por esa enfermedad sanguínea ha desencadenado la retención de líquidos que ahora requiere hospitalización.

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La anemia hemolítica consiste en una destrucción anormalmente rápida de los glóbulos rojos y puede manifestarse con fatiga, palidez y dificultad para respirar. La preocupación por el estado de salud del soberano lleva meses instalada en la vida pública noruega. A comienzos de año enfermó durante unas vacaciones en Tenerife y tuvo que ser atendido por una infección y un cuadro de deshidratación, con alta dos días después.

El rey Harald y la reina Sonja invitan a una cena de gala para diplomáticos en el Palacio Real. Detrás del príncipe heredero Haakon y la princesa Astrid Ferner. (Terje Pedersen / NTB)
El rey Harald y la reina Sonja invitan a una cena de gala para diplomáticos en el Palacio Real. Detrás del príncipe heredero Haakon y la princesa Astrid Ferner. (Terje Pedersen / NTB)

La baja médica anunciada es de dos semanas. Durante ese tiempo, Haakon ejercerá como regente en un contexto en el que su actividad institucional ya había ganado peso por la reducción progresiva de la agenda del rey y por el descenso de compromisos oficiales desde que la princesa Mette-Marit fue sometida a un trasplante de pulmón. La Casa Real ha precisado que Harald llevaba semanas en tratamiento por la anemia hemolítica antes de este ingreso.

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La misma institución ya había desmentido el pasado 8 de agosto una información publicada por el medio noruego SE og HØR, que sostenía que el rey había sido trasladado de urgencia al hospital después de asistir a dos actos públicos. Sin embargo, el deterioro físico del monarca no es nuevo. En febrero y marzo ya permaneció varias semanas de baja por una infección en una pierna que obligó a su hospitalización en España, y desde entonces sus ausencias repentinas en actos oficiales habían alimentado las dudas sobre una situación médica delicada.

Los reyes de Noruega en Tenerife durante un viaje realizado en 2025. ( EFE/Parque Etnográfico Pirámides de Güímar)
Los reyes de Noruega en Tenerife durante un viaje realizado en 2025. ( EFE/Parque Etnográfico Pirámides de Güímar)

Las complicaciones recientes arrancan en enero de 2020, cuando Harald fue ingresado en Oslo tras sufrir mareos, aunque los médicos no detectaron entonces ninguna enfermedad grave. En septiembre de ese mismo año volvió al hospital por dificultades respiratorias y en octubre fue sometido a una intervención para sustituir la válvula cardiaca que se le había implantado en 2005. En enero de 2021 pasó de nuevo por quirófano por una lesión en un tendón situado sobre la rodilla derecha.

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Aquella operación, practicada tras fuertes dolores en la pierna, fue satisfactoria, aunque la recuperación se prolongó durante varias semanas. El año 2022 concentró varios episodios. Dio positivo por covid-19 en marzo con síntomas leves, fue ingresado en agosto durante cuatro días por una infección tratada con antibióticos intravenosos y regresó al mismo hospital en diciembre por otra infección, con estancia entre el 19 y el 21 de ese mes.

En mayo de 2023 volvió a ser hospitalizado en Oslo por una infección y permaneció en el hospital del 8 al 15 de mayo. Aquel año también suspendió temporalmente actividad oficial por un resfriado en agosto y por el coronavirus en octubre, aunque esos dos episodios no exigieron ingreso. La crisis más seria de los últimos años se produjo en 2024. El 27 de febrero, durante unas vacaciones privadas en Malasia junto a la reina Sonia, fue hospitalizado por una infección que afectó a su ritmo cardiaco.

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Los médicos le implantaron un marcapasos temporal, el 3 de marzo fue trasladado a Noruega en un avión medicalizado y el 12 de marzo recibió un marcapasos permanente, tras más de dos semanas de hospitalización entre ambos países. Pese a esta acumulación de episodios, Harald ha mantenido su intención de no abdicar. La Casa Real ha ido adaptando su agenda por la edad y el estado de salud del soberano, mientras el heredero ha asumido en distintas ocasiones las funciones de regente, como ahora, cuando su padre no ha podido ejercerlas.