Delcy Rodríguez informó que están a la espera de que Abelardo de la Espriella acepte la ayuda para que los rescatistas venezolanos acudan al país vecino.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que están dispuestos a enviar brigadistas y ayuda humanitaria para los damnificados por el terremoto de 7.4 que remeció Colombia este lunes. 

"Hemos puesto a disposición nuestros brigadistas para el rescate de las personas que están bajo escombros (...) y estamos a la espera de que Colombia diga para ir a brindar el apoyo solidario de nuestro pueblo", dijo Delcy Rodríguez durante una jornada de rehabilitación de escuelas afectadas por los terremotos ocurridos en junio en Venezuela.

Otro miembro del Gobierno que se pronunció al respecto es el canciller venezolano, Félix Plasencia, quien expresó su "más profunda solidaridad y fraternidad" con el pueblo colombiano.

"Ante esta adversidad que afecta a nuestros hermanos colombianos, Venezuela se solidariza con las familias de las víctimas y con todos aquellos que han sufrido daños y pérdidas materiales. Reafirmamos nuestro compromiso con los lazos de hermandad, cooperación y unidad latinoamericana que nos unen como pueblos vecinos", añadió la nota.

Situación en Colombia

El departamento del Chocó, uno de los más pobres de Colombia y que no dispone de recursos suficientes para atender una emergencia de esta magnitud, fue la zona donde se registró el epicentro del terremoto, en el municipio de San José del Palmar, aunque el movimiento se sintió con fuerza en buena parte del centro y occidente de Colombia.

El sismo, registrado a las 07:34 hora local, tuvo una profundidad de 82 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).

La cifra de víctimas continúa en verificación y las autoridades mantienen las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños en las zonas afectadas.

Por su parte, las autoridades venezolanas evalúan los efectos del terremoto en los estados Táchira y Zulia, fronterizos con Colombia.

Ello cuando Venezuela aún se recupera de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que el país sufrió el pasado 24 de junio y que dejó al menos 6 125 muertos, más de 16 700 heridos, cerca de 18 000 personas sin vivienda y daños materiales que el Banco Mundial estima en 19 600 millones de dólares.