LONDRES.- Un récord de 230 migrantes, incluidos más de 20 niños, cruzó el Canal de la Mancha durante la noche del domingo a bordo de una sola embarcación neumática con destino a Gran Bretaña, en una nueva señal del aumento del tamaño de las lanchas utilizadas para realizar estas peligrosas travesías desde las costas del norte de Francia.
Los migrantes fueron contabilizados cuando la embarcación partió el domingo por la noche desde la costa nororiental francesa, en medio de escenas calificadas de caóticas por el servicio francés de salvamento marítimo SNSM. La cifra supera el anterior récord de 165 personas, registrado en julio.
El Ministerio del Interior británico no confirmó el número exacto de pasajeros, pero condenó las “tácticas temerarias y peligrosas” utilizadas por las bandas criminales que organizan los cruces.
El vocero del primer ministro Andy Burnham calificó de “impactantes” las imágenes de niños pequeños siendo embarcados en lanchas que consideró “no aptas para navegar”.
El episodio se produce pocos días después de que otra embarcación neumática de gran tamaño, con más de 150 personas a bordo, volcara en el Canal de la Mancha después de que su motor se incendiara. El accidente provocó una importante operación de búsqueda y rescate. Las autoridades informaron posteriormente que los ocupantes fueron rescatados, aunque 11 personas sufrieron heridas leves y tres fueron trasladadas a un hospital de Boulogne.
El creciente uso de las llamadas “megalanchas” representa un nuevo desafío para las autoridades británicas y francesas, que intentan frenar los cruces clandestinos y desarticular a las redes de tráfico de personas que operan en el norte de Francia.
Aunque el número total de personas que cruzaron el Canal este año cayó más de un 40% respecto del mismo período de 2025, el tamaño de las embarcaciones utilizadas ha aumentado considerablemente.
Según las autoridades francesas, antes del accidente de la semana pasada se habían registrado nueve travesías en lo que va del año realizadas con este tipo de embarcaciones de gran capacidad.
Acuerdos y nuevos métodos
El fenómeno evidencia, según fuentes citadas por medios británicos, la adaptación de las redes de tráfico ante el aumento de la vigilancia policial en las playas francesas. Los grupos criminales recurren cada vez más a embarcaciones capaces de transportar a un número elevado de personas en un solo viaje, en una modalidad que ha sido descrita como una estrategia de “taxis acuáticos”.
El tamaño de estas embarcaciones también incrementa los riesgos para los pasajeros. Organizaciones que trabajan con solicitantes de asilo señalaron que las lanchas pequeñas utilizadas habitualmente transportan entre 50 y 60 personas en promedio, mientras que las primeras embarcaciones empleadas para estos cruces, a partir de 2018, solían llevar solo unos pocos pasajeros.
El aumento de las llamadas megalanchas comenzó a hacerse más evidente durante el último año. En agosto de 2025, una embarcación transportó 106 personas y en septiembre otra llevó a 125. El 12 de julio de este año, una lancha neumática llegó a Reino Unido con 128 personas a bordo y once días después otra embarcación trasladó a 165 migrantes. El 4 de agosto, una lancha con 173 personas volcó después de que su motor se incendiara.
El crecimiento de estas embarcaciones coincide con las medidas adoptadas por Londres y París para intentar reducir los cruces. En julio de 2025, ambos gobiernos anunciaron un acuerdo denominado “uno entra, uno sale”, que contempla la devolución a Francia de algunas personas que llegan a Reino Unido en pequeñas embarcaciones a cambio de permitir el ingreso legal de otras personas para solicitar asilo.
El gobierno británico también alcanzó acuerdos con otros países europeos para reforzar la cooperación contra las redes de tráfico y aumentar la incautación de embarcaciones y motores utilizados para las travesías. Las autoridades británicas enfrentan una creciente presión política para reducir los cruces.
Agencias AFP y Reuters