Un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) contradijo la versión que dio ayer el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, cuando afirmó ante un plenario de dos comisiones del Senado que el destino y los movimientos realizados con las reservas de oro de la entidad fueron auditados y aprobados por la entidad de control.

La polémica surgió cuando la senadora nacional Juliana Di Tullio (Justicialista-Buenos Aires) les exigió a las autoridades del Banco Central de la República Argentina (BCRA) presentes en la reunión –también se encontraba el vicepresidente, Vladimir Werning– que informen sobre el destino de las reservas del oro, que el gobierno de Javier Milei sacó del país hace dos años.

El pedido de informe de la AGN por el depósito de oro que hizo el Banco Central

La AGN le remitió la documentación este jueves a la senadora y que lleva la firma de su presidente, Juan Manuel Olmos, que sostiene exactamente lo contrario a lo expuesto por Bausili: la evaluación específica sobre la trazabilidad del oro colocado en el extranjero todavía no concluyó y la información entregada por el BCRA permanece en proceso de análisis.

“En relación a la trazabilidad de las reservas de oro del Estado Nacional colocadas en el extranjero, se informa que el BCRA ha cumplimentado con la entrega total de la información requerida por esta AGN para realizar dicha evaluación específica. Sin embargo, la información remitida por el BCRA se encuentra aún en proceso de análisis por la demora –más de un año-, incurrida por la autoridad monetaria en dar acceso a la misma”, sostiene el escrito.

En el final, la nota firmada por Olmos concluye que la Auditoria “no ha concluido el análisis pertinente de la documentación remitida por el BCRA”.

“Bausili se tiró a la pileta”, le dijo a LA NACION un miembro del Colegio de Auditores, en referencia a que el presidente del Central se habría extralimitado en su respuesta a los senadores.

Tras conocer la respuesta de la AGN, Di Tullio redobló la apuesta y cuestionó en duros términos a la administración libertaria. “Miente Bausili y miente el Gobierno. Nos dijeron que el oro estaba en Suiza y no es así, no quieren decir que está en Londres por una sobreactuación malvinera de último momento”, afirmó la senadora.

La diferencia no es menor. Bausili se presentó ante el Senado en el marco del debate por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y, ante las preguntas de legisladores opositores sobre el traslado de lingotes al exterior, aseguró que los movimientos de oro estaban documentados, registrados y sometidos a controles.

Bausili y las autoridades del Banco Central, ayer, en el SenadoCharly Diaz Azcue / Comunicación Senado - Charly Diaz Azcue

En su presentación, el funcionario afirmó que las auditorías internas, externas y de la AGN no habían formulado observaciones sobre los ejercicios 2023, 2024 y 2025. Esa frase buscó cerrar la controversia política abierta desde que se conoció que parte de las reservas en oro habían sido enviadas fuera del país durante 2024.

Sin embargo, la respuesta formal de la AGN a la senadora Di Tullio desarma ese argumento. En la Nota N° 840/26-P, dirigida a la legisladora, Olmos confirma que la AGN aprobó los estados contables del BCRA correspondientes a los años 2023 y 2024.

Pero aclara que esa aprobación contable no equivale a una auditoría concluida sobre la trazabilidad del oro colocado en el exterior.

De hecho, el documento agrega que la auditoría de los estados contables de 2025 todavía se encuentra en proceso de análisis y no fue tratada por el Colegio de Auditores Generales, como sostiene el segundo párrafo de la nota oficial.

La controversia se originó por el traslado de reservas en oro fuera del país, una decisión que el Banco Central defendió como parte de la administración de sus activos internacionales.

Bausili explicó ante los senadores que el movimiento respondió a una oportunidad de mercado para mejorar la calidad y liquidez de los lingotes, y señaló que parte del metal quedó depositado en el Bank for International Settlements (BIS), con sede en Suiza.

También justificó la reserva de información por razones de seguridad financiera y para evitar que terceros operaran en contra de las posiciones del Banco Central.

La nota de Olmos reconoce que la entidad monetaria terminó cumpliendo con la entrega total de los datos requeridos. Pero esa aclaración, lejos de respaldar a Bausili, deja expuesta la inconsistencia de su declaración pública.

“La auditoría está aprobada y en proceso de planificación”, precisó a LA NACION otro miembro de la AGN sobre el estado de la auditoría a los movimientos realizados por el BCRA con las reservas de oro.

La intervención de Di Tullio fue decisiva para volver a colocar el tema en la agenda. La senadora había exigido precisiones sobre las toneladas de oro movilizadas al exterior y sobre las garantías de control institucional.

“¿Qué carajo hicieron con las 13 toneladas de oro?”, disparó la legisladora, y rompió con la monotonía que imperó el miércoles a la mañana durante el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Economía Nacional en el que se discutió y obtuvo dictamen favorable el proyecto de reforma de la carta orgánica del BCRA.

Fuentes del Ministerio de Economía consultadas por LA NACION se limitaron a remitir al Banco Central cualquier consulta sobre la controversia generada por las palabras de Bausili y la nota de la AGN.