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Los misioneros Yohel Guillermo Tovias Pereyra de 29 años, Criterio Mario Peralta de 27 y Ramón Alberto Martínez “Beto” de 38 acordaron en juicio abreviado una pena de cinco años de prisión efectiva por el asalto millonario a una distribuidora de mercaderías en Candelaria en mayo de 2024. Agustín Brítez 53, alias “Carpincho” por la misma vía firmó tres años de cárcel en suspenso por haber facilitado los datos para el golpe, ya que trabajaba como empleado del comercio.
Los cuatro firmaron acuerdos de juicio abreviado por el asalto a la dueña de una distribuidora de mercaderías en Candelaria a la altura del kilómetro 1.360 de la ruta nacional 12 poco después de la 1.30. Pereyra, Martínez y Peralta ingresaron armados, redujeron a la propietaria de 55 años y se escaparon con 15 millones de pesos y la camioneta Toyota Hilux blanca de la víctima.
Muchachos “pesados”
Pero Yohel Pereyra y “Beto” Martínez acarrean polémicos antecedentes penales graves.
El primero, por ejemplo y entre otros hechos, está imputado por la balacera frente a la parroquia la “Sagrada Familia” en la avenida Roque Sáenz Peña, durante la siesta del 27 de enero de 2022, que le costó la vida a Héctor “Keko” Sotelo.
Héctor Sotelo murió el 3 de febrero, cuatro días después de estar internado a causa de una infección en el pulmón derecho, como consecuencia de uno de los tres disparos que tenía en el cuerpo.
Pereyra en tanto, fue detenido en San Javier pocos días después de la balacera y el mismo día que se conocía la muerte de “Keko” era imputado por “homicidio”.
Días antes la policía allanó la casa de su padre en Garupá y secuestraron varias armas de fuego y detuvieron al presunto cómplice, pero su principal ladero fue buscado mucho más tiempo y recién en 2023 fue capturado cuando intentaba cruzar una camioneta llena de marihuana en Puerto Leoni.
Conocido como “Negrito” Gómez, se presume que fue el que “rescató” a Yohel de la balacera frente a la iglesia y de alguna manera le salvó la vida para fugarse en un Chevrolet Cruze.
Yohel fue imputado por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” pero, vencidos los plazos de la prisión preventiva sin condena, el entonces juez de Instrucción 1, Marcelo Cardozo, autorizó su excarcelación.
Yohel Pereyra, también fue detenido e imputado en el homicidio de la sargento de policía Romina Rodríguez, del 2 de junio de 2020. Se lo acusó de haber vendido el arma homicida, supuestamente después de comprarla de buena fe, a un carpintero de la zona, días después de que mataran a sangre fría a la suboficial en el barrio Horacio Quiroga de Garupá.
Crimen del arenero
Roberto Martínez es también uno de los cuatro acusados de matar a balazos en un intento de robo a Juan Carlos Scholz (53), empresario arenero de San Ignacio en 2016.
A mediados de mayo de 2024 “Beto” Martínez, junto a dos cómplices, acordó en un juicio abreviado cumplir con una pena de prisión efectiva de 16 años por el homicidio de Scholz. Abreviado que fue ratificado tres meses después por el Tribunal Penal 2 pero para entrar en ejecución aún le resta que aparezca Juan de la Cruz Espínola, de 46 años, el presunto cerebro del asalto frustrado que finalizó con el homicidio de Scholz.
Los otros dos firmantes de esta causa fueron Rolando Fabián Cardozo y Orlando Gabriel Giménez.
Lo llamativo del caso es que no puede considerarse como “cosa juzgada” por completo ya que el considerado cerebro del golpe fue Juan de la Cruz Espínola, albañil y trabajador electricista, que no se presentó a ninguna de las audiencias para resolver el juicio abreviado o aguardar el juicio oral junto a los demás encartados: Rolando Fabián Cardozo, alias “Kimbi”, de 30 años; Ramón Alberto “Beto” Martínez, entonces de 36, y Orlando Gabriel Giménez, “Murdoc”, de 43.
Los tres asaltantes aceptaron el ofrecimiento de juicio abreviado, también del fiscal Glinka y evitaron ser juzgados en debate oral en el que podrían haber sido sentenciados hasta a 25 años de cárcel de cumplimiento efectivo. Sin embargo y por motivos que no fueron explicados a los actores judiciales centrales, Juan de la Cruz Espínola (46) no se presentó a ninguna de las dos audiencias a las que fue citado por el fiscal Vladimir Glinka, y tampoco al Tribunal, por lo que fue declarado en rebeldía y sigue prófugo hasta hoy y sin saberse si es buscado o no.
Vale recordar que, de los tres que firmaron los acuerdos de suspensión por juicio abreviado, “Kimbi” Cardozo estaba detenido tras volver a cometer una seguidilla de delitos contra la propiedad.
En febrero de 2021 los cuatro encartados por “homicidio en ocasión de robo”, fueron beneficiados con la libertad supeditada por el vencimiento del plazo de la prisión preventiva, cuatro años.
Vale remarcar que, en agosto de 2021 la fiscal Amalia Benedicta Spinnato, firmó el requerimiento de elevación al Tribunal Penal 2 la causa que instruyó el juez, Marcelo Cardozo. Los cuatro acusados por “homicidio en ocasión de robo”.
Juan Scholz fue asesinado en su domicilio en San Ignacio, en la zona conocida como Teyú Cuaré, muy cerca de la “Casa de Horacio Quiroga”.
Lo ultimaron de un balazo en el estómago. Las secuencias del homicidio fueron captadas por varias de las 20 cámaras de seguridad que tenía la víctima en su domicilio.
