
La transición hacia la movilidad eléctrica es uno de los objetivos climáticos fundamentales para lograr los objetivos de sostenibilidad que tanto España como la Unión Europea se han fijado en los próximos años. Según un informe reciente de EY y Eurelectric, la cifra total de vehículos eléctricos para 2030 superará los 75 millones, culminando un proceso de crecimiento acelerado.
Ya en 2026, las ventas mundiales de coches eléctricos alcanzarán los 23 millones, representando casi el 30% del total de ventas de automóviles nuevos, con China dominando el sector y el mercado europeo presentando un rápido crecimiento, según las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para este año. De cara a los próximos meses, la AIE prevé que en Europa se produzca un mayor crecimiento entre los principales mercados de este tipo de vehículos, con un aumento proyectado de las ventas de alrededor del 20%, de modo que uno de cada tres coches vendidos será de este tipo.
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Todos estos datos nos muestran una tendencia clara pero, a pesar de todo, la longevidad de las baterías en los coches eléctricos sigue generando preguntas entre conductores y fabricantes. Por eso, un mecánico experto ha dado algunas claves en su cuenta de TikTok (@garaje.hermetico) para realizar un mantenimiento adecuado de este tipo de depósitos que podría conllevar incluso a que su vida útil superase a la del propio vehículo.
Aunque muchos usuarios asumen que el funcionamiento de una batería es similar al de un depósito de combustible, en realidad el proceso de carga y descarga es mucho más complejo. “ Una batería es un entorno, yo diría que casi vivo. Cada vez que la cargas y descargas, los iones cambian de lugar y eso al final la desgasta y produce pequeñas cicatrices”, justifica el mecánico.
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De esta manera, el experto, en su cuenta de Tiktok, da tres consejos. El primero se llama el ‘efecto buffet’. “Igual que tú no debes comer en un buffet hasta arriba hasta que puedas vomitar o no comer nada, a las baterías les pasa igual”, comienza. “Lo peor es estar al cien por cien o al cero por cien”, argumenta el mecánico. La solución: “ Yo recomiendo la regla del 20-80”, que quiere decir que nunca esté por debajo de la primera cifra ni por debajo de la segunda. “Y si vas a dejar el coche parado muchas veces, equilibrio total al cincuenta por ciento”, concluye.
La regla número dos tiene que ver con la carga rápida. “La carga rápida es cafeína pura. Es un chute que a la batería no le puede sentar bien”, opina el experto. Aún así, no es una regla inamovible. “No pasa nada. Cuando vayas de viaje, úsala, por supuesto, pero no la uses como recurso habitual”, aclara. Y, respecto a la última norma, habla del calor. “Es el peor enemigo de las baterías, sobre todo a partir de los 45ºC”, comenta refiriéndose a las temperaturas que pueden alcanzar este tipo de componentes. “Si el coche está caliente déjalo enfriar y, siempre que puedas, aparca en un garaje o a la sombra”, aconseja.
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Según el mecánico, con una carga lenta puedes hacer 3.500 ciclos a una batería y con una rápida sólo 2.200. Así, tras 10 años, con cargas lentas, la batería tiene un noventa y uno por ciento de capacidad, mientras que con cargas solamente rápidas, un sesenta y ocho.

Por eso, los principales fabricantes de coches eléctricos, como Tesla y MG, han desarrollado soluciones específicas para enfrentar los desafíos asociados al desgaste de las baterías. Una de las estrategias más recientes es la adopción de baterías de litio ferrofosfato (LFP), una tecnología que permite soportar cargas completas al cien por ciento sin que se reduzca la vida útil del componente.
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