El avión que transportaba a Oslo al presidente ucranio, Volodímir Zelenski, para el funeral del rey Harald V de Noruega estuvo a punto de ser alcanzado por un dron al despegar de Moldavia el martes, según declaró este miércoles el primer ministro noruego, Jonas Gahr Stoere, a la emisora ​​pública NRK. “Su avión estuvo a punto de sufrir el impacto de un dron cuando estaba a punto de despegar de Moldavia. Esa es la realidad a la que se enfrenta”, dijo Stoere, quien no especificó la fuente de la información ni la distancia a la que pasó el proyectil.

Un portavoz del Gobierno moldavo ha confirmado que su espacio aéreo fue cerrado la tarde del martes, alrededor de las 16.30 hora local (una hora menos en la España peninsular), tras detectar un dron ruso que penetró sin autorización en Ucrania.

La decisión se tomó para proteger a la aeronave de Zelenski, informa Raúl Sánchez Costa. La medida provocó retrasos en tres vuelos que estaban por despegue, mientras que otros cuatro aterrizaron. “Por esta razón, el avión del presidente ucranio despegó tarde del aeropuerto internacional de Chisinau”, afirmó Ciorici.

A las 17.20, las autoridades moldavas confirmaron que el dron había explotado en tierra, en la zona de Mihailenii Vechi, provincia de Rascani, a unos 160 kilómetros del aeropuerto de la capital del país. Solo entonces se levantaron las restricciones de vuelo.

Un segundo dron continuó su trayectoria hacia el espacio aéreo rumano. La presidenta moldava, Maia Sandu, ha denunciado las intrusiones como una “grave amenaza para la vida de las personas” y ha condenado un ataque a un paso fronterizo con Ucrania que dejó dos muertos.

Zelenski terminando asistiendo el miércoles al funeral del rey Harald V, desfilando tras su féretro junto con otros jefes de Estado en el centro de Oslo. Abandonó el país nórdico poco después de que terminara el funeral.

Stoere había declarado el martes que se reuniría con el líder ucranio esa misma noche, y que sus conversaciones se centrarían en la defensa aérea de Ucrania. Zelenski también había dicho que, durante su estancia en Noruega, mantendría conversaciones con empresas que participan en la iniciativa Freyja para crear un sistema europeo contra misiles balísticos.