Justo en pleno proceso de ‘italianización’ del club, con Roberto de Zerbi en el banquillo, Sandro Tonalli como líder en su mediocampo y la inminente llegada de Piero Ausilio a la dirección deportiva, el Tottenham Hostpur arrastra una poco explicable ansiedad que está maniatando a sus jugadores. Solo los nervios y la presión de obtener buenos resultados inmediatos explican sus errores incomprensibles en los remates y que, pese a jugar con energía en todos sus partidos, no hayan ganado aún, ni marcado un solo gol en sus primeros cuatro partidos en la Premier League. “Siamo bloccati”, se queja en italiano un De Zerbi nervioso, para explicar el porqué, tras una inversión de 320 millones de libras en muy buenos refuerzos, las victorias no llegan.
Los sorprendidos seguidores de los ‘lilywhites’ del norte de Londres ya llevan tres temporadas acostumbrados a las desilusiones, aunque en medio estuvo el triunfo en la Europa League con Ange Postecoglou, que supuso una efímera celebración, en el camino de trompicones que lleva el club en los últimos años. Tras luchar por evitar el descenso en las dos últimas temporadas, parecía que De Zerbi, con su prestigio, su manual de presión por todo el campo y su psicología impetuosa ‘a la italiana’, podría imprimir una nueva personalidad al Tottenham y limpiar los vicios de una plantilla desequilibrada y todavía con bastantes lesionados (Kulusevski, Xavi Simons, Odobert, Mudryk), que no está pudiendo competir con los mejores. El mismo miércoles pasado cayeron derrotados en Anfield (3-1) en la EFL Carabao Cup ante el Liverpool, después de que, de manera inexplicable y tras fabricar buenas oportunidades de gol, Bergvall, Kudus, Marmoush y Savio lanzaran sus remates muy desviados en el momento crucial.
El técnico pide paciencia y “tiempo” para aclimatar a los nuevos jugadores a sus métodos, para formar un verdadero equipo, que juegue con los mismos y celebrados automatismos que mostró aquel Brighton con De Zerbi en el banquillo. Allí, en la costa sur inglesa, se ganó la reputación en la Premier. Con el italiano, la apuesta del club ha sido muy decidida y ambiciosa. Además de los fichajes de este verano (Tonali, Fernandes, Van Hecke, Savio, Senesi, Aradabioyo y el cedido por el City, Marmoush), De Zerbi está rodeado por un equipo técnico amplio, con colaboradores de su máxima confianza. Sus compatriota Marcello Quinto y Enrico Venturelli ejercen de asistentes junto al catalán Bruno Saltor. Otro italiano, Marco Marcattili, es el preparador físico. El club ha cerrado ya también un acuerdo con Piero Ausilio, que ha dejado su puesto en el Inter, para incorporarse en enero como nuevo director deportivo.
Coordinar los fichajes
Ausilio aún no ha firmado oficialmente, pero su contratación está casi cerrada para liderar la secretaría técnica y la estructura de captación de talentos del club del norte de Londres. Ha sido el propio De Zerbi, quien llegó al club como ‘manager’ deportivo -- no solo como entrenador-- quien ha aprobado y respaldado la contratación del exdirigente del Inter de Milán, ya que valora enormemente su perfil para liderar la futura ‘’coordinación de los fichajes’’ . Cuando firmó por el Tottenham el pasado año, De Zerbi negoció una estructura con influencia en la parcela de fichajes, para imponer coherencia en la elección de los jugadores y contar con un aliado en la nueva estrategia del club. Quiere poder trabajar en sintonía con la identidad de juego que persigue para los ‘Spurs’. De Zerbi ha comentado más de una vez que quiere evitar que las inversiones del club sean refuerzos sin planificación, sin ser elegidos por el estilo de juego.
De momento, lo que ha hecho De Zerbi son movimientos para fortalecer la unidad de la plantilla. Llevó a cenar a los jugadores a un restaurante en el lujoso barrio de Mayfair y ha organizado sesiones de vídeo, de centros para atacar los córners, y de tiros a puerta en los entrenamientos, todo junto para desbloquear a sus futbolistas y dar con la mejor mentalidad posible. La nueva etapa ‘italianizada’ del Tottenham se pone a examen ahora en cada enfrentamiento. El sábado a mediodía juegan contra el Aston Villa en Londres y la misión urgente no es otra que mejorar con coraje y personalidad, pero “marcando goles”.
Aunque ganaron 5-1 al Charlton en la EFL Cup, la afición de los ‘lilywhites’ todavía no les ha visto marcar un gol en la Premier, y les duele otra vez ver al club hundido en el puesto 17º, en la zona baja de la Premier. También sigue pesando ver cómo el Arsenal, su gran rival y siempre la referencia para los ’spurs’, marcha imparable, contando sus partidos por victorias. “Creo que llevamos cinco o seis partidos sin suerte”, ha lamentado el técnico de Brescia, pero hay pocas explicaciones para entender cómo Bergvall solo ante el portero, en el minuto 10 de su partido en Anfield, no golpeó el balón con la dureza y habilidad que se le exigían para marcar, y estrelló el balón en el portero. “Estamos decepcionados y frustrados, pero más que de injusticia tenemos que ser más fuertes en estos momentos desafortunados”, ha reflexionado el técnico.
Confianza en el proyecto
En el palco de los ‘Spurs’ no se pierde la calma. La marcha de su ‘eterno’ presidente, Daniel Levy, después de casi 25 años, ha dejado paso en el Tottenham a una reestructuración interna de los propietarios, el grupo Enic Sports & Developments Holdings, impulsada por los dos hijos del multimillonario de 88 años Joe Lewis, quienes ahora controlan las acciones de Enic. El control lo ejerce a través de la hija, Vivienne Lewis, de 63 años, pero para la gestión, los Lewis han situado a Peter Charrington, como presidente no ejecutivo, y Vinai Venkatesham - ex dirigente del Arsenal. Ellos han ratificado su plena confianza en el proyecto a largo plazo de De Zerbi, pese a que el equipo sigue en las posiciones bajas de la Premier, y con el nerviosismo que eso inyecta a la veleidosa ý singular afición de los ‘Spurs’.
De momento, lo que ha hecho De Zerbi son movimientos para fortalecer la unidad de la plantilla. Llevó a cenar a los jugadores a un restaurante en el lujoso barrio de Mayfair y ha organizado sesiones de vídeo, de centros para atacar los córners, y de tiros a puerta en los entrenamientos, todo junto para desbloquear a sus futbolistas y dar con la mejor mentalidad posible. La nueva etapa ‘italianizada’ del Tottenham se pone a examen ahora en cada enfrentamiento. El sábado a mediodía juegan contra el Aston Villa en Londres y la misión urgente no es otra que mejorar con coraje y personalidad, pero “marcando goles”.