Ultima el cierre de varios contratos de más de 100 millones para este mismo ejercicio y su estrategia de 'M&A' en el país se centra en empresas que puedan aportar capacidades o productos.

Thales, el gigante francés de industria de la Defensa, prevé un crecimiento de entre el 10% y el 15% para su filial en España en 2026, un avance a doble dígito que se apoya en las buenas perspectivas de la subsidiaria para sus negocios en Defensa, espacio y ciberseguridad.

"Las perspectivas son buenas y esperamos tener un crecimiento acorde, o incluso superior, al crecimiento del sector", asegura en declaraciones a EXPANSIÓN el presidente de Thales España, Jesús Sánchez Bargos.

El directivo apunta que la compañía ultima varios contratos de entre 100 y 150 millones de euros que se podrían firmar este mismo año, pero reconoce que no puede decir con exactitud cuál será el volumen final de los que se concretarán.

"Hay varios contratos en la parte espacial y de Defensa... Pero no depende de nosotros porque no somos plataformistas, nosotros suministramos equipos. Entonces, tenemos que seguir el ritmo del plataformista. Si estamos negociando una cosa con Airbus, con Navantia o con quien sea, dependerá un poco de los ritmos de ellos para poder reconocer el contrato", destaca.

La estrategia de Thales en España se centra en conseguir una "propuesta diferenciadora y de complementariedad" con la industria nacional, una hoja de ruta que encaja con lo que se está promoviendo desde Bruselas en esa búsqueda de la soberanía europea en materia de Defensa.

En esa línea, ahonda en que una de las apuestas pasa por fabricar de forma local una parte de su producto. En relación con que si esta pata de la estrategia puede suponer que Thales acuda al mercado, Sánchez Bargos confirma que esa opción siempre está sobre la mesa.

"Thales tiene claro que una de las formas de crecimiento es la inorgánica y (...) tenemos muchos expedientes que está analizando el grupo (...) El grupo está receptivo a escuchar propuestas, sobre todo propuestas que complementen nuestra huella local", señala. En cuanto al perfil de empresas que podrían encajar en la estrategia de M&A de la compañía en España, el directivo indica que deben tener un tamaño mínimo de facturación de "decenas de millones de euros".

Además, deben aportar capacidades para poder crecer en un determinado mercado o productos, bien sean complementarios a la cartera de Thales o que ya estén integrados en la cadena de suministro de un cliente, como puede ser el Ministerio de Defensa.

"Tal vez puede tener el mismo producto (que Thales), pero si ese producto ya está seleccionado localmente también se convierte en interesante para la empresa", explica el ejecutivo.

Posibles sinergias

Sobre el tipo de operaciones, la empresa suele recurrir a las joint ventures, como es el caso de SAES, empresa especializada en electrónica y acústica submarina controlada en un 51% por Navantia y de la que Thales posee el 49% restante.

Precisamente, el grupo Thales anunció a comienzos de julio un acuerdo para comprar la tecnológica gala Exail, valorada en unos 3.900 millones y especializada en drones navales.

Aunque el cierre de esta operación no se concretará hasta el tercer trimestre de 2027, Sánchez Bargos cree que la compañía tiene que "investigar la idoneidad de esas soluciones" para el mercado español.

"Teniendo una empresa participada que trabaja en el mundo submarino -en referencia a SAES-, tiene todo el sentido buscar sinergias para hacer una oferta más atractiva", asevera, aunque subraya que todo se verá "cuando llegue el momento".

SpainSat NG III

El pasado 31 de julio, Thales Alenia Space y Airbus firmaron un contrato con Hisdesat -propiedad ahora de Indra- para construir una tercera unidad del SpainSat NG, el satélite de comunicaciones militares seguras para el Ministerio de Defensa que sustituirá al SpainSat NG II, el cual quedó inutilizado cuando se dirigía a su órbita. Se espera que el nuevo satélite esté operativo en 2031.

El grupo Thales suscribió recientemente una alianza con Renault -que también tiene plantas en España- para fabricar drones y vehículos militares ligeros. Sobre si este acuerdo puede tener una réplica en España, Sánchez Bargos deja la puerta abierta.

Pone como ejemplo Software République, una iniciativa de Orange, Renault, Thales y otras empresas francesas para mejorar la conectividad de los vehículos y que tuvo su réplica en España. "Según cómo vaya este acuerdo -en referencia a la alianza Renault-Thales- (...) habrá que ver cómo son de exportables los proyectos en función de las necesidades de los distintos países ..., pero, ¿por qué no? De momento no está sobre la mesa, pero puede ser que en algún momento ocurra", sostiene.

Por otro lado, en relación con el peso que tendrá España dentro del proyecto Bromo -con el que se fusionarán los negocios espaciales de Thales, Leonardo y Airbus-, el directivo reconoce que todavía no se ha definido cuál será la línea de negocio que liderará la filial española.

El nuevo gigante espacial tendrá subsidiarias en Italia, Francia, Alemania, Reino Unido y España y la idea es que cada una de esas filiales lidere alguna de las líneas de negocio que tendrá la nueva compañía, que se espera que empiece a operar en 2027.