(BUENOS AIRES).- “Moria no va a salir a pedir disculpas, porque ya ha hablado con nosotros inclusive, que ella dice, es mi historia.” —dijo Marina Calabró.

Marina Calabró detalló que Ingrid Badala, hija de Luis Badalá, iniciará una acción civil contra Moria Casán y Netflix por la representación de su padre en la serie. El reclamo cuestiona que la producción lo muestre como una persona con problemas de adicción a la cocaína, como alguien que habría estafado a Moria en dos millones de dólares y con una mirada lasciva hacia Sofía Gala.

Marina Calabró describió la representación de Luis Badalá como uniforme: “Lo pintan quizás como el personaje más oscuro de toda la serie Y es toda la pintura que se hace de Badalá es toda la misma”. La abogada de Ingrid Badala sostiene que la serie no ofrece un cambio en la forma de mostrarlo y que el daño alcanza la imagen y el nombre de Luis Badalá. El planteo legal también incluye el impacto psicológico sobre su hija.

La abogada de Ingrid Badala fundamenta la presentación en el uso no autorizado de los derechos. Marina Calabró explicó: “lo que dice la abogada de Ingrid es que esto lesiona su imagen Mansilla su nombre, afecta psicológicamente a su hija Que hay un daño moral, que hay una suerte de lucro cesante porque no se pidió autorización y por ende se están usando estos derechos de manera gratuita.” El reclamo combina daño moral, lucro cesante y afectación psicológica.

La familia Badalá no apunta a que se retiren las escenas porque entiende que la serie no será suspendida mientras está en auge. “la familia entiende que la serie no va a ser suspendida Entonces piden que rectifiquen p la postura adoptada con respecto a Luis Badal”, dijo Marina Calabró. La pretensión es que Netflix, Moria Casán y los demás involucrados rectifiquen la imagen presentada de Luis Badalá, aunque la serie continúe disponible.

La abogada no informó el monto exacto que reclamará la familia. “la doctora C resiste a darme un número, pero sí me dijo que la familia Badala va a pedir una suma de dinero importantísima, pero queremos primero limpiar la imagen y la memoria de Luis”, señaló Marina Calabró. La prioridad declarada por la familia es reparar la imagen y la memoria de Luis Badalá antes de fijar públicamente una cifra.

About Entertainment, la empresa de Armando Bo que produjo la serie, también quedó incluida entre las partes a las que la familia pide una rectificación. La productora y Netflix aparecen involucradas en el reclamo junto con Moria Casán. Netflix cuenta con un fondo de contingencia para afrontar demandas que puedan resolverse con dinero: “Netflix tiene esta previsión de conflictos donde hay un presupuesto estimado. Se llama fondo de contingencia y se usa para eso, para enfrentar las demandas que se puedan resolver con dinero.” —dijo Marina Calabró.

La producción usa los nombres reales de los personajes: “Sofovich es Sofovich, Badalá es Badalá, Castiglione es Castiglione.” —dijo Marina Calabró. La serie no comienza con el aviso legal que aclara que los hechos y personajes son ficticios, una fórmula presente en producciones sobre Maradona y Cópola. Una persona identificada como Junior reclama además una cifra de dos millones de dólares. La mediación entre la familia Badalá y las partes involucradas está prevista para septiembre; el conflicto había sido adelantado por el programa el viernes.