Tensión entre los dos extremos a derecha e izquierda del independentismo catalán. Situados a pocos metros de distancia, miembros y simpatizantes de Aliança Catalana y de la denominada Esquerra Independentista, formada por varios grupos vinculados a la CUP, han cruzado insultos en el Fossar de les Moreres, tradicional punto de reunión del secesionismo en la víspera de la Diada del 11 de septiembre.

El partido liderado por la alcaldesa de Ripoll (Girona) y diputada en el Parlament, Sílvia Orriols, ha fletado ocho autocares desde diferentes comarcas de Cataluña y varias organizaciones como Arran, Endavant, Alerta Solidària, el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC) o la Coordinadora Obrera Sindical (COS) han convocado una concentración de rechazo en el mismo enclave, aunque los Mossos no han permitido su acceso a la plaza.

"Hemos venido a salvar Cataluña", ha proclamado Orriols entre la aclamación de su parroquia y abucheos del lado contrario. "Nosotros no vamos a Ítaca ni a Suiza ni a Waterloo, vamos derechos hacia el Estado catalán, libre, próspero, seguro y occidental", ha seguido en una crítica a los líderes políticos del procés.

"Ni los gobernantes que se han doblegado a la voluntad de nuestros enemigos ni el islamoizquierdismo que amenaza con arrebatarnos los valores y libertades occidentales podrán desviarnos de nuestro camino", ha asegurado Orriols.

Sílvia Orriols, en el Fossar de les Moreres, junto a simpatizantes de Aliança Catalana.

Sílvia Orriols, en el Fossar de les Moreres, junto a simpatizantes de Aliança Catalana.Gorka LoinazARABA PRESS

Erigida en el equivalente a las tumbas del soldado desconocido que existen en varias ciudades, el Fossar de les Moreres se convirtió en fosa común de los austriacistas que murieron en la caída de Barcelona en 1714, en el final de la Guerra de Sucesión, frente a las tropas borbónicas de Felipe V.

El año pasado, Aliança ya hizo su ofrenda del 10 de septiembre en este espacio y se produjeron enfrentamientos con colectivos de izquierdas, lo que presagiaba un mayor riesgo de conflicto en la jornada de este año.

Ambos grupos han estado toda la tarde separados por cordones de los Mossos d'Esquadra, aunque a poca distancia. Los antidisturbios de la Policía catalana (Brimo) han cargado en algún momento de tensión contra la primera línea de los concentrados en el bloque de la Esquerra independentista y han detenido, al menos, a tres personas, según ha informado TV3. Algunas de ellas habían lanzado bolsas de pintura en polvo tras superar el cordón policial.

Otro de los momentos de mayor tensión ha llegado a la salida de la líder de Aliança. Algunos manifestantes han lanzado objetos y su escolta la ha protegido con paraguas mientras los agentes de los Mossos blindaban la zona donde se encontraban los autocares fletados por el partido.

Minutos antes, desde el centro de la plaza, han tomado la palabra Orriols, el candidato a la Alcaldía de Barcelona, Jordi Aragonès, y el líder comarcal del partido en Barcelona, Jordi Amela, a la vez que entre los asistentes se gritaba "Cataluña catalana" o "Sílvia Orriols es la solución". El canto de Els segadors, himno de Cataluña, ha sido la única coincidencia entre los dos grupos, aunque nunca al unísono.

Bajo el pebetero dedicado a "los muertos en defensa de las libertades y constituciones de Cataluña en el sitio de Barcelona (1713-1714)" se han visto estelades y banderas con el logo de Aliança Catalana, junto a símbolos de corte identitario, como la enseña del ave fénix sobre la cruz de San Jorge o la inscripción "33" (por la tercera letra del abecedario (ce) y el lema "Cataluña catalana").

Mensaje institucional de Illa

El auge de Aliança Catalana desvela a Salvador Illa. El presidente de la Generalitat ha aprovechado el tradicional mensaje institucional que pronuncia antes de la Diada para pedir a los catalanes que no apoyen las tesis xenófobas del partido que encabeza Sílvia Orriols. «No podemos permitir que nadie ponga en peligro la convivencia de Cataluña. En nuestra casa el odio no tiene cabida», ha manifestado el socialista.

El jefe del Ejecutivo catalán ha sostenido que Cataluña es «un país diverso», una «nación» -he aquí el guiño nacionalista- con «un mismo sentido de pertenencia» en la que se pueden sentir catalanas «personas nacidas en diferentes lugares: desde Andalucía a Extremadura, de Marruecos a Colombia». «Nadie es más catalán que nadie. Cataluña somos todos y todas», ha insistido para colisionar con el discurso de Aliança, que apoyada en un manifiesto antiislamismo, va camino de convertirse en la fuerza independentista mayoritaria, enterrando a Junts y superando a ERC.

Para reivindicar ese pluralismo, la Generalitat organizará este año actos de la Diada en Extremadura el próximo 16 y 17 de septiembre, en una decisión duramente criticada por el independentismo, al que la exportación de la «fiesta nacional de Cataluña» no convence.

Illa ha subrayado que Cataluña se ha construido «gracias a los vínculos humanos generados entre catalanes y personas de otros lugares que han encontrado aquí su hogar y su país». «La Diada es una invitación a hacer de Cataluña el mejor lugar de Europa para convivir», ha remachado el president.