Denisse González contó en un posteo como se encuentra su salud

Denisse González contó en un posteo como se encuentra su salud

Denisse Belén González, exparticipante de Gran Hermano, lleva semanas en una batalla médica que la puso frente a frente con un cuadro autoinmune que aún no tiene explicación definitiva. Su cuerpo destruye las plaquetas al identificarlas como una amenaza, y los primeros dos tratamientos no lograron revertir ese proceso. Pero en medio de la incertidumbre clínica, dos noticias recientes marcan el pulso de su presente: los resultados del tercer tratamiento —el Romiplostim— dieron bien en los últimos controles y, además, cumplió dos años de relación con Bautista Mascia, el ganador del reality que no se alejó de su lado en ningún momento de la internación.

La historia comenzó a tomar dimensión pública semanas atrás, cuando González reveló que un chequeo de rutina que decidió adelantar por un presentimiento terminó con una internación de más de una semana. El análisis reveló apenas 3.000 plaquetas. Señales que había ignorado —moretones frecuentes y manchas rojas en la piel conocidas como petequias— cobraron sentido de golpe. “A todo esto yo no le di bola”, reconoció entonces.

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El primer tratamiento con corticoides no funcionó. La gammaglobulina logró estabilizarla lo suficiente para recibir el alta el lunes 10 de agosto, con 150.000 plaquetas, pero la propia joven advirtió que eso era “solamente un parche”. El viernes de esa semana un control arrojó 200.000 plaquetas y todo parecía encaminarse. Cuatro días después, la situación cambió por completo.

Denisse González celebró los dos años de relación con Bautista Mascia
Denisse González celebró los dos años de relación con Bautista Mascia

González se despertó con sangrado y lesiones en la boca. Tenía turno con su hematóloga, quien le indicó un análisis urgente. El resultado fue de apenas 1.000 plaquetas: una caída de casi el 99,5% respecto al valor registrado cuatro días antes. “Fue un golpe bastante grande porque veníamos de 200.000 y en solo cuatro días bajaron a 1.000”, escribió en sus redes, desde el baño de la clínica, con una vía en el brazo y moretones visibles. Junto a la imagen, una frase: “Cuando pensás que todo empieza a mejorar, la vida te vuelve a poner a prueba”.

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Fue en ese segundo ingreso al hospital donde Infobae documentó la presencia constante de Mascia. El cantante publicó en sus historias de Instagram una foto desde el sanatorio —con los pies apoyados sobre la camilla mientras Denisse descansaba a su lado— y dejó un mensaje que sus seguidores replicaron masivamente: “Ahí vamos de vuelta, las veces que sea necesario”. Pocas palabras, pero suficientes para retratar el tipo de acompañamiento que González recibió en cada etapa del proceso.

Con dos tratamientos fallidos y el cuerpo todavía debilitado por sus efectos secundarios, González encaró una tercera alternativa. “Hoy arrancamos un nuevo tratamiento, la tercera es la vencida. O no, pero no importa: le vamos a poner onda igual”, escribió desde la clínica. Al día siguiente, publicó un video en el que una enfermera le aplica una inyección de Romiplostim en el abdomen. La descripción de los efectos fue tan gráfica como honesta: “Automáticamente es como que te convertís en Venom, te transformás. Estaría bueno desarrollar poderes igual. Bah, yo con que funcione me conformo”.

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Un hombre y una mujer sentados en una cama de hospital. Detrás hay equipo médico y un mueble. El hombre bebe con pajita y la mujer sonríe.
Denisse González y Bauti Mascia cumplieros dos años de amor (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los días de internación, contó González, fueron como “vivir una película de terror”: sangre, agujas a diario y dolores de cabeza tan intensos que no podía abrir los ojos. Los corticoides y las gammaglobulinas, aunque no funcionaron a largo plazo, igualmente debieron aplicarse para sacarla del estado de riesgo, con sus propios efectos colaterales. “Una te da dolores de cabeza a un nivel que no podés abrir los ojos y la otra te da dolor en todo el cuerpo, literalmente en partes que yo no sabía que podían doler”, describió.

Los últimos resultados trajeron algo de alivio. Desde sus historias, González confirmó que los números del control reciente dieron bien, aunque aclaró que el proceso es semana a semana. “Los resultados de hoy dieron bien, pero esto es semana a semana. Por ende mañana recibo otra dosis del tratamiento y el lunes tengo el próximo control”, detalló. Y aprovechó ese espacio para enviar un mensaje a sus seguidores: “Yo no solía pensar así, pero aprovecho la atención que estoy teniendo para decirles que disfruten cada día. Si la estás pasando mal, les juro que hay alguien que la está pasando peor. A veces necesitamos mirar un poco alrededor para valorar lo que sí tenemos”.

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En ese mismo contexto de internación y tratamiento se enmarcó el aniversario. El 27 de agosto, González y Mascia cumplieron dos años de relación, y la celebración fue puertas adentro. La foto que ella publicó para conmemorarlo no los muestra en una salida ni en un festejo convencional: Bautista aparece recostado en la camilla de la clínica, mirando el celular. “Felices 2 años. Este año nos tocó vivir de todo, cosas hermosas y también momentos muy difíciles, y si algo me quedó claro es que no podría haber elegido una mejor persona para compartir mi vida. Te elegiría una y mil veces más”, escribió González.

El próximo control está previsto para el lunes siguiente. Entonces se sabrá con mayor precisión si el Romiplostim logra lo que los tratamientos anteriores no pudieron: convencer al cuerpo de Denisse Belén González de dejar de destruir sus propias plaquetas.

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