Taylor Sheridan debió salir de Yellowstone con trastorno postraumático. La última temporada fue una montaña rusa que estuvo a punto de descarrilar tras la marcha de Kevin Costner. Sheridan lo capeó como pudo: archivó el final que tenía pensado y escribió otro a toda prisa. El resultado, junto con las temporadas que lo preceden, puede verse en España en prácticamente la plana mayor de las plataformas principales del streaming, desde Netflix a Prime Video.
El creador de Yellowstone ha sido muy sincero cuando se le ha preguntado acerca de sus dudas con la serie: en ocasiones, pensó en abandonarla en marcha. Y ahora ha ido un paso más allá y ha admitido que, durante más tiempo del que consideraba, reflexionó sobre su retirada. Una posiblemente definitiva.
Esto, desde luego, no ha ocurrido, ya que Sheridan acaba de estrenar nueva temporada de Lioness y tiene varios proyectos en el horizonte, desde una película basada en el videojuego Call of Duty hasta una propia, que ha rodado en nuestro país. Títulos que no existirían si Sheridan hubiera podido cumplir su sueño y colgar las botas.
Quienes hayan visto Yellowstone, sabrán del rancho Four Sixes, adonde va a parar Jimmy, el torpón pero voluntarioso vaquero al que toma bajo su cuidado la familia Dutton. Lo que tal vez ignore el público es que este rancho texano existe en la realidad y es propiedad de Taylor Sheridan.
Y, es más, según ha explicado el prolífico creador de series, el Four Sixes es el motivo por el cual sigue trabajando. Para cuando rodaba Yellowstone, Sheridan tenía un rancho más discreto (al Four Sixes le faltan Rock Hudson, Elizabeth Taylor y James Dean pululando por allí), y la posibilidad de adquirir el colosal terreno texano no entraba en su cabeza.
Sin embargo, la que entonces era su dueña (y que falleció en 2020) lo vio interesado y puso una cantidad sobre la mesa para que Sheridan la relevase. Aquello cambió el destino del streaming actual: “Estaba listo para relajarme entre caballos y cuidar de un pequeño rebaño para los restos, pero eso fue el final”, dijo Sheridan. “Fui consciente de que, si compraba el rancho, tendría que descartar durante bastante tiempo la jubilación”.
Por entonces, Paramount preparaba su renovación para Sheridan, y este necesitaba liquidez, ya que carecía del dinero que la dueña del Four Sixes le pedía. “Todos estaban aterrorizados porque pensaron que iba a colgar las botas y probablemente estaban en lo cierto”, continuó Sheridan. “En cambio, cuando esto ocurrió, los llamé y les dije ‘¿Sabéis qué? Me parece que estoy listo para haceros una contraoferta’. Y ellos contestaron: ‘Estupendo. ¿Tienes alguna cifra en mente’?, a lo que respondí: ‘Vaya que si la tengo’”.