(BUENOS AIRES).- “No manejo un Plan B. Mi Plan A, mi Plan B y mi Plan C es Scaloni”. Con esa definición, Claudio Tapia dejó en claro que la AFA no analiza otro nombre para el banco de la Selección Argentina, mientras Lionel Scaloni todavía no confirmó si continuará una vez que termine su contrato, en diciembre de 2026.
El vínculo del entrenador campeón del mundo en 2022 vence dentro de tres años y el propio Scaloni manifestó en varias oportunidades —la última, tras la final ante España— que se tomaría un tiempo para decidir su futuro. Del otro lado, Tapia no esperó y ya le acercó una oferta de renovación para encabezar un nuevo ciclo mundialista. El presidente de la AFA habló en diálogo con TyC Sports y fue contundente: su único candidato es el hombre de Pujato.
Sin margen para las dudas, el directivo insistió en que no maneja otro apellido para el cargo y que el proceso que arrancó con Scaloni está lejos de agotarse. La decisión quedó ahora en manos del exlateral derecho, que afrontará las próximas Fechas FIFA mientras define qué hacer con su continuidad al frente del seleccionado.
Además, el mandatario defendió el ciclo de la Albiceleste y cuestionó a quienes critican los logros del equipo. “Hay gente que le molesta que la Selección Argentina siga logrando triunfo o ganando títulos. Le molesta que el pueblo argentino esté contento”, señaló Tapia, que en las últimas elecciones aseguró su continuidad al frente de la AFA hasta octubre de 2028.
La mirada puesta en 2030
El directivo fue más allá y expresó su deseo de estirar el mandato hasta el Mundial de 2030. “A mí me gustaría estar en el 2030 porque trabajamos para esto. Me gustaría ser el presidente de ese Mundial”, afirmó. La confianza en Scaloni se inscribe en ese proyecto de largo plazo.
El entrenador de Pujato condujo a la Selección a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo, conquistó la de 2022 y encabezó el recambio generacional más exitoso de las últimas décadas. Para la dirigencia, su continuidad es la piedra angular de la competitividad que viene mostrando el equipo. Con el recuerdo fresco de la conquista en Qatar y el subcampeonato posterior, la cúpula de la calle Viamonte busca sostener la estructura que devolvió a la Argentina a la cima del fútbol mundial.
Mientras tanto, el DT afrontará los próximos compromisos con la camiseta albiceleste antes de definir su futuro. Tapia, por su parte, ya le bajó la persiana a cualquier alternativa: el Plan A, el B y el C tienen el mismo nombre.