El grupo Swatch ha cerrado el primer semestre de 2026 con un crecimiento moderado de las ventas, aunque su rentabilidad continúa bajo presión. La compañía relojera suiza registró una facturación de 3.121 millones de francos suizos (3.377,2 millones de euros), un 2 % más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el beneficio neto se redujo hasta 16 millones de francos suizos (17,3 millones de euros), frente a los 17 millones obtenidos un año antes. 

El resultado operativo también retrocedió un 23,5 %, situándose en 52 millones de francos suizos (56,2 millones de euros), lo que puede reflejar la dificultad del grupo para recuperar los márgenes tras el fuerte deterioro sufrido durante 2025.

El pasado ejercicio ya estuvo marcado por un importante desplome de la rentabilidad, con un beneficio anual que pasó de 219 millones de francos suizos en 2024 a apenas 25 millones en 2025. Aun así, la compañía destaca que la evolución del negocio ha mejorado notablemente a medida que avanzaba el semestre y confía en que esa tendencia se traduzca en una recuperación de los resultados durante la segunda mitad del año.

A tipo de cambio constante, las ventas crecieron un 8,5 %, aunque el fortalecimiento del franco suizo restó 200 millones de francos a la facturación. El grupo también subraya que logró ganar cuota de mercado a nivel mundial en un contexto en el que las exportaciones de relojes suizos descendieron ligeramente. 

Además, el flujo de caja operativo aumentó un 68,9 %, hasta 304 millones de francos suizos, mientras que mantiene una sólida posición financiera, con liquidez neta de 1.125 millones y un ratio de capital propio superior al 85 %.

Swatch crece en todos los mercados

El crecimiento fue generalizado en prácticamente todos los mercados. Estados Unidos lideró la expansión con un incremento del 27 %, mientras que Europa registró un comportamiento positivo en España, donde las ventas aumentaron un 28 %, e Italia, con un alza del 12 %. 

En Asia y Oceanía destacaron Japón (+20 %), Corea del Sur (+12 %) y Australia (+5 %), mientras que mercados estratégicos como India (+38 %), Arabia Saudí (+41 %) y México (+26 %) continuaron mostrando un elevado potencial. 

En China, pese a la moderación de los pedidos mayoristas, el negocio minorista avanzó un 9 %. Por el contrario, la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio afectó a 200 establecimientos del grupo en la región.

Por divisiones, el negocio de relojes y joyería fue el principal motor de crecimiento, con un avance del 9,5 % a tipos de cambio constantes y un margen operativo del 9 %. La compañía también destaca la mejora de la productividad de sus boutiques propias, cuyas ventas crecieron un 18 %, así como el fuerte impulso del comercio electrónico, que aumentó un 30 %.

La alta gama de Swatch responde al desafío de un semestre complejo

Entre sus marcas, Breguet reforzó su posicionamiento coincidiendo con la celebración de su 250 aniversario, Harry Winston obtuvo sólidos resultados, especialmente en China, y Omega impulsó su negocio minorista gracias a su estrategia de marketing vinculada a los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina.

 Longines, Tissot y Hamilton registraron crecimientos de dos dígitos, consolidando el buen comportamiento del segmento medio.

Uno de los grandes éxitos del semestre fue el lanzamiento de la colaboración entre Swatch y Audemars Piguet, denominada Royal Pop. La colección superó ampliamente las previsiones de demanda y generó más de 25.000 millones de visualizaciones en redes sociales, impulsando las ventas de otras colaboraciones de la marca, como MoonSwatch y Scuba Fifty Fathoms. Este fenómeno ha permitido atraer a un público más joven y acercar la relojería mecánica a nuevos consumidores.

De cara al segundo semestre, Swatch se muestra optimista. Afirman que la fuerte aceleración de las ventas registrada entre mayo y julio, unida al mantenimiento de toda su capacidad productiva y de su plantilla, permitirá al grupo responder con rapidez al aumento de la demanda y mejorar significativamente su rentabilidad.