La institución

La institución

Un alumno de 15 años ingresó con un arma de fuego a un colegio privado de Villa Dorrego, en La Matanza, y provocó una detonación accidental cuando apoyó su mochila en el piso. El episodio ocurrió en el Instituto Privado Jesús María Plaza, ubicado en Matienzo al 6200, y no hubo personas heridas, según supo Infobae.

Fuentes del caso indicaron que el director de la institución fue quien alertó a la Policía y explicó que el alumno había llegado al establecimiento con el arma. Al dejar su mochila en el suelo se produjo el disparo, aunque el adolescente no amenazó ni apuntó contra ninguna persona.

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Los efectivos de la Comisaría Sur 4ª de Villa Dorrego secuestraron en el lugar un revólver calibre .32, sin marca visible y con numeración de serie. El arma tenía cinco municiones intactas y una sexta que había sido percutada. Tras el episodio, se preservó el lugar a la espera de la llegada de los peritos.

El arma
El arma

Al colegio también se presentó la madre del adolescente, quien manifestó desconocer cómo su hijo había obtenido el arma. Según declaró, el revólver pertenecería al padre del menor, quien se había retirado del domicilio luego de mantener una discusión con ella.

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La fiscalía interviniente dispuso las diligencias de rigor para determinar las circunstancias en las que el adolescente ingresó con el arma al establecimiento. Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, el adolescente fue sometido a un precario médico a fin de evaluar si tiene lesiones y luego determinarán si queda o no detenido. De acuerdo al nuevo régimen penal juvenil, podría ser arrestado.

Fuentes policiales, por su parte, informaron que las autoridades de la fuerza bonaerense están trabajando en la escuela con los directivos.

La reforma penal permite que los adolescentes de 14 años puedan ser judicializados por delitos previstos en el Código Penal, estos seguirán enmarcados bajo un sistema especial. Esta normativa contempla condenas, medidas alternativas y, en determinados casos, privación de la libertad.

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Entre los cambios centrales, la norma prohíbe las penas de reclusión y prisión perpetua para adolescentes. Al mismo tiempo que fija que el máximo de las penas privativas de libertad será de 15 años, la ley prevé la posibilidad de que accedan a la libertad condicional. Sin embargo, deberán cumplir los dos tercios de la condena y verificarse las condiciones exigidas para ese beneficio.

Cabe destacar que la entrada en vigencia del régimen no implica que todo delito cometido por un menor de 18 años derive automáticamente en encierro. En este sentido, se contemplarán sanciones alternativas para determinados casos, sobre todo cuando la pena prevista supera los tres años y llega hasta los diez.

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