Los temporales de lluvia y los posibles cortes de suministro eléctrico han puesto nuevamente en el centro la importancia de contar con dispositivos que permitan mantenerse conectado.
En este escenario, las baterías portátiles o Powerbanks se han convertido en piezas esenciales para sobrevivir no solo en días en los que desaparezca el suministro eléctrico, sino que también para mantener con vida nuestros teléfonos, computadores y otros dispositivos electrónicos durante largas jornadas de trabajo.
Para que la batería de tus dispositivos no expire antes de que vuelva la electricidad, contar con uno de estos aparatitos es vital. Pero no todas son iguales, por lo que estas son las cosas en las que debes fijarte a la hora de elegir una buena y útil batería portátil.
Lo más importante: la capacidad
El primer error es comprar la batería más barata sin mirar los miliamperios hora (mAh). Para un apagón corto de un par de horas, cualquiera sirve. Pero para un fin de semana entero, necesitas mucho más, sobre todo si quieres cargar más de un dispositivo.
El mínimo recomendado para un powerbank de emergencia es de 20.000 mAh. Un teléfono promedio tiene entre 4.000 y 5.000 mAh de capacidad. Con una batería de 20.000 mAh podrás cargar un smartphone de gama media-alta unas 3 o 4 veces, o mantener con vida tu consola portátil durante varias sesiones de juego.
Ahora, si son varios en casa, busca alternativas de 30.000 mAh o más. Son más pesadas y robustas, pero aseguran la conectividad de todos.

La velocidad de carga
En una emergencia, esperar cuatro horas para que tu teléfono recupere un 20% de energía no es una opción, por lo que debes fijarte de que sean también efectivos en su desempeño.
Por lo general, utilizan nombres de tecnologías como Power Delivery (PD) y Quick Charge. Lo esencial es que utilicen un puerto USB-C para funcionar y con una salida de al menos 18W o 20W.
Asegúrate también de que tenga al menos dos puertos de salida (idealmente una mezcla de USB-A clásicos y USB-C modernos) para poder cargar el teléfono y la linterna recargable al mismo tiempo sin que el rendimiento caiga en picada.
Esto también afecta la velocidad en que la misma batería se recarga, ya que mientras más grande sea, más demorará en llegar a su máximo potencial. Una batería de 20.000 mAh puede tardar toda la noche en cargarse si el puerto de entrada es antiguo. Busca una que admita carga rápida de entrada (input) para que puedas llenarla al 100% rápidamente apenas se anuncie el pronóstico de tormenta.
Funciones extras
Una buena powerbank de emergencia debe ser algo más que una pila gigante; debe estar diseñada para escenarios adversos. Algunas de estas características extra son los indicadores LED de porcentajes de carga, ya que el sistema de puntitos de carga es impreciso. Saber si te queda un 70%, un 40% o un 20% de batería ayuda mucho más a administrar la energía. Otras incluso vienen con linternas integradas para no tener que descargar tu celular.
Por último, la regla de oro para emergencias es revisar y cargar tus powerbanks al menos una vez cada tres meses, y dejarlas al 100% apenas comiencen las primeras gotas del temporal.
Uno de los modelos recomendados es el Anker Power Bank de 25.000 mAh con carga rápida de hasta 165W, disponible en la Tienda Oficial Anker en Mercado Libre Chile.
A diferencia de un powerbank tradicional pensado únicamente para smartphones, este modelo está diseñado para alimentar una amplia variedad de dispositivos electrónicos. Gracias a sus 165W de potencia, puede cargar teléfonos, tablets, audífonos inalámbricos, consolas portátiles y también notebooks compatibles con carga USB-C, permitiendo continuar trabajando o estudiando incluso cuando no existe acceso inmediato a un enchufe.