La entidad bancaria incorpora servicios y herramientas de inteligencia artificial en sus operaciones diarias con el objetivo de generar un mayor valor de negocio y establecerse en el nuevo ecosistema digital.
La banca ha dado un paso adelante en su apuesta por la digitalización. La época de pruebas y de proyectos piloto ya ha culminado, dando paso a un periplo marcado por la innovación y la carrera por la sofisticación de los procesos bancarios. Y Santander no podía ser ajeno al aluvión de cambios que se avecinan gracias a la implementación de la Inteligencia Artificial (IA).
El grupo dirigido por Ana Botín no solo ha incorporado las nuevas tecnologías en todos los procesos bancarios, sino que ha convertido a la IA en uno de los ejes de su estrategia global.
La plana mayor de la entidad entiende que Santander, por ser un banco sistémico y con presencia internacional, debe ser lo más camaleónico posible y también simplificar su estructura para mejorar su rendimiento. Y la IA apunta a ser una de las principales herramientas para elevar al banco al nuevo ecosistema de la digitalización bancaria.
Santander ambiciona convertirse en una entidad nativa en Inteligencia Artificial para elevar sus prestaciones comerciales. Su transformación ya ha comenzado bajo el lema Data & AI First.
Pretende que las decisiones que se tomen, los procesos que se desarrollen y ejecuten y las interacciones que haga la entidad tanto internamente como con los clientes se basen en datos y en tecnología inteligente. Es decir, que todos los procesos tengan impronta digital. En la entidad confían en que este es el camino para generar más valor para los usuarios y, por supuesto, para elevar las principales ratios financieras.
Abrazar la IA
Todo nace con el aprendizaje y los nuevos hábitos de trabajo que ha instaurado la IA. Las nuevas tecnologías han traído consigo herramientas y servicios que ayudan a los empleados a operar con más agilidad y dar soluciones a problemas que, sin la IA, serían impensables.
Santander ofrece acceso a herramientas de IA a más de 185.000 empleados desplegados por todo el mundo. Entre las herramientas IA destaca ChatGPT Enterprise, el modelo de IA diseñado por la multinacional norteamericana OpenAI para las grandes organizaciones.
Santander se alió hace alrededor de un año con la compañía liderada porSam Altman para ejecutar uno de los mayores despliegues de ChatGPT Enterprise jamás visto. La ambición era finalizar 2025 con unos 30.000 empleados (el 15% de la plantilla global) utilizando la herramienta específica para empresas de ChatGPT. Lo ha logrado.
No obstante, Santander trabaja con un enfoque multiproveedor: pone al servicio de sus empleados soluciones de Anthropic, como Claude, y también Gemini, el asistente virtual basado en IA de Google.
Además, la entidad también ha lanzado planes formativos obligatorios para que toda su plantilla, con independencia del rango o edad, se familiarice con las nuevas tecnologías. La cúpula del banco aboga por que los trabajadores adopten las nuevas herramientas y entiendan que, con ellas, pueden realizar de manera más eficiente ciertas tareas y ganar margen de maniobra. De hecho, la dirección de la firma de origen cántabro cuantifica que el uso de herramientas IA puede liberar más de 100.000 horas al año para los empleados, lo que redunda en que los trabajadores pueden centrarse en tareas de mayor valor.
Resultados y metas
¿El objetivo? Elevar la productividad. Y parece que lo está logrando. El banco ya registra incrementos de la productividad de entre un 20-30% en determinadas tareas. La estrategia de Santander en IA ya está dando resultados. La entidad echó el cierre al primer trimestre habiendo generado 35 millones de euros de valor de negocio gracias a la implementación de las tecnologías disruptivas. Esta cifra podría haber crecido en el segundo trimestre.
La meta es finalizar 2026 alcanzando un valor de negocio de 200 millones de euros. Más a largo plazo, Santander aspira a generar más de 1.000 millones de euros de valor de negocio entre este año 2026 y 2028, coincidiendo con el plan estratégico vigente.
La hoja de ruta del banco alinea el crecimiento en todos los mercados en los que opera con la adopción de la IA y la mejora de los procesos. Es la muestra de que Santander percibe la inversión en tecnología como un catalizador del crecimiento.
La escala ha pasado a un primer plano en las estrategias de los bancos internacionales a sabiendas de que los mayores costes en tecnología son más sencillos de cubrir cuanto más grande eres.
Santander clausuró su anterior plan ejecutando las dos mayores operaciones inorgánicas de la banca española de los últimos tiempos. Compró Webster Bank en Estados Unidos y TSB Bank en Reino Unido. También se desprendió de su negocio en Polonia al entender que ya había extraído todo el jugo a este mercado.
Estos movimientos han sentado las bases de la estrategia actual, en la que la premisa es crecer orgánicamente en los mercados maduros en los que ya está presente y tener una posición relevante en cada uno de ellos. La intención es inhibir potenciales shocks económicos y capear los hipotéticos momentos de estrés económico con soltura. Estar a la vanguardia en los procesos digitales será clave para lograrlo.
Santander aspira a cerrar el trienio con 20.000 millones de euros de beneficio y registrando una mejora gradual de su rentabilidad en todas las geografías.
- Uso de herramientas IA. Más de 185.000 empleados en todo el mundo tienen acceso a herramientas de IA de todo tipo. Dispone de servicios de distintas compañías, pero destaca el despliegue de ChatGPT Enterprise que acordó el año pasado con OpenAI.
- Desarrollo de software. Santander anunció el mes pasado que alrededor de 17.000 empleados utilizan IA en el desarrollo de software.
- Prevención. El uso de la IA también tiene cabida en la prevención de riesgos y la ciberseguridad. Los modelos IA de Openbank, el banco digital de Santander, procesan 100.000 alertas de prevención de blanqueo de capitales al año.
- Agentes. Santander dispone de 280 agentes de automatización de procesos de producción.