El Espanyol visita este sábado El Sadar, el primero de los tres partidos que los de Manolo jugarán en apenas seis días en el apretado calendario antes del largo parón por los compromisos de las selecciones. Después de dos derrotas (Real Madrid y Real Sociedad) y el agónico empate del pasado domingo ante el Sevilla que dejó más dudas abiertas, el vestuario perico espera que el duelo ante Osasuna sea el punto de inflexión necesario para revertir la floja dinámica y volver a ganar. Calmando ánimos.

Una victoria para reconducir el vuelo y atar un buen colchón de puntos antes del parón en una tripleta de partidos, sobre el papel, asequibles para los de Manolo al tratarse de rivales de su Liga: visitan a Osasuna y al Rayo Vallecano y por último reciben al Elche el día 18, justo antes del parón liguero.

Salvados en Pamplona

Pero para empezar toca visita a El Sadar este sábado (16.15 horas) para verse las caras ante un Osasuna que no ha perdido todavía como local en lo que llevamos de Liga (0-0 ante el Levante y victoria por la mínima ante el Getafe). Pero el recuerdo reciente que los pericos tienen del Sadar les hace primero, dibujar una sonrisa, y después pensar que pueden rascar los tres puntos del feudo pamplonés.

Y es que hace apenas cuatro meses, el 17 de mayo, el Espanyol ató la permanencia de forma matemática tras vencer por 1-2 a Osasuna a domicilio con goles de Carlos Romero y Kike García, dos jugadores que no estarán el sábado en Pamplona. Fue la segunda victoria seguida de un Espanyol que no había ganado en lo que llevábamos de año, pero se impuso al Athletic y a Osasuna y puso el lazo a la salvación después de una segunda vuelta horrorosa.

PAMPLONA, 17/05/2026.- El defensa del Espanyol Carlos Romero (i) celebra su gol durante el encuentro de la jornada 37 de LaLiga entre CA Osasuna y RCD Espanyol, este domingo en el estadio de El Sadar de Pamplona. EFE/ Jesús Diges
 Carlos Romero fue uno de los dos pericos que marcó en El Sadar en mayo EFE

El triunfo en El Sadar se celebró a lo grande pues la ocasión bien lo merecía, con Manolo manteado por sus jugadores. Pero eso ya es historia. Y el sábado urge volver a dar una buena versión, como la que el Espanyol regaló en el debut liguero ante el Levante en casa.

Después del agónico empate ante el Sevilla, Manolo González hizo autocrítica y reconoció que su equipo no estuvo bien durante fases del partido y que era vital corregir cosas antes de ir a Pamplona. “La pelota debería haber ido más rápido. Pienso que deberíamos haber movido más rápido al rival”, advirtió el técnico.

Dar con la tecla en el once

El mercado de fichajes ha dotado a Manolo de recursos en todas las líneas, doblándose todas las posiciones y teniendo más mimbres que el pasado curso. Después de las primera 4 jornadas, siendo lógico por el corto recorrido, Manolo no ha dado todavía con la tecla para ajustar las piezas. El Sadar, de buen recuerdo para el espanyolismo, puede ser el escenario ideal para dar el golpe y remontar el vuelo.