La muerte de la exministra y exdiputada británica Ann Widdecombe, una de las figuras más conocidas del conservadurismo británico en las últimas décadas, provocó conmoción en Reino Unido.
El principal avance de la investigación se produjo con la detención de un ciudadano británico de 28 años, arrestado en un domicilio de la localidad de Rotherham, en South Yorkshire, al norte de Inglaterra. Según informó la policía local este domingo 12 de julio, el sospechoso permanece bajo custodia policial mientras los investigadores continúan reuniendo pruebas para esclarecer lo ocurrido.
La captura fue realizada con el apoyo de la unidad antiterrorista del noreste de Inglaterra y de la Policía de South Yorkshire, aunque las autoridades aclararon que esa colaboración respondió únicamente a cuestiones operativas y no a que el caso esté siendo tratado como un atentado terrorista.
El arresto tuvo lugar en el pequeño pueblo del condado de Devon donde vivía Widdecombe y donde fue encontrada sin vida. La considerable distancia entre ambos lugares se convirtió en uno de los elementos más llamativos del caso, aunque la policía no ha explicado cuál sería la relación del detenido con la víctima ni cómo llegó hasta la propiedad.
Las autoridades tampoco difundieron la identidad del sospechoso ni ofrecieron información adicional sobre su historial, limitándose a confirmar que se trata de un ciudadano británico de raza blanca.
La Policía descarta un móvil político
Uno de los mensajes más contundentes emitidos por los investigadores es que, hasta este momento, no existen elementos que indiquen que el asesinato estuviera relacionado con la actividad política de Widdecombe.
El subcomisario de la Policía de Devon y Cornwall, Matt Longman, afirmó que los detectives mantienen "una mente abierta" respecto al posible móvil del crimen, aunque insistió en que no hay pruebas que apunten a una motivación política.
Las autoridades también solicitaron al público evitar especulaciones mientras continúa la investigación. Según Longman, establecer las razones detrás del ataque constituye ahora una de las principales prioridades de los detectives.
Sin evidencias de terrorismo
Otra de las principales conclusiones preliminares de la investigación es que no existen indicios que permitan vincular el crimen con actividades terroristas.
Aunque la unidad de lucha contra el terrorismo colaboró en la detención del sospechoso, la policía explicó que el caso sigue siendo dirigido por la Policía de Devon y Cornwall y que la participación de los agentes especializados respondió únicamente al apoyo operativo durante el arresto.
Las fuerzas de seguridad reiteraron que no disponen de información que sugiera que el asesinato forme parte de una amenaza más amplia contra la seguridad pública. Por lo que, los investigadores consideran que no existe un riesgo adicional para la población mientras continúan las diligencias.
Un segundo detenido fue liberado
La investigación también tuvo un giro importante después de que un hombre de 26 años, detenido inicialmente el viernes en las cercanías del lugar del crimen, fuera posteriormente liberado.
La policía confirmó que esa persona ya no forma parte de la investigación y que quedó descartada como sospechosa.
Con esa decisión, toda la atención de los investigadores pasó a concentrarse en el hombre de 28 años detenido en South Yorkshire, quien actualmente es el único sospechoso bajo custodia.
Las autoridades tampoco explicaron qué elementos permitieron excluir al primer detenido ni cuáles fueron las pruebas que llevaron posteriormente al arresto del segundo sospechoso.
¿Qué se sabe sobre el crimen?
Ann Widdecombe, de 78 años, fue hallada muerta en su aislada vivienda rural de Haytor, en los límites del Parque Nacional de Dartmoor.
La Policía informó únicamente que la exministra presentaba "lesiones graves", sin revelar la causa exacta de la muerte ni ofrecer detalles sobre la naturaleza de esas heridas. Los investigadores creen que el ataque ocurrió alrededor de las 12:30 del mediodía del miércoles 8 de julio.
Las alarmas comenzaron a sonar horas más tarde, cuando Widdecombe no se presentó a una entrevista televisiva que tenía programada para esa misma tarde, circunstancia que terminó derivando en el hallazgo de su cuerpo.
Desde entonces, los detectives trabajan para reconstruir los movimientos de la víctima durante sus últimas horas y determinar cómo ocurrió el ataque.
El impacto político del asesinato
La muerte de Widdecombe generó una inmediata reacción en la dirigencia política británica. El primer ministro, Keir Starmer, calificó el hecho como una "noticia realmente impactante", mientras que la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, aseguró que le costaba encontrar palabras para describir lo sucedido.
Badenoch afirmó que se trató de "un ataque horrible y espantoso" y expresó sus condolencias a la familia de la exministra.
Por su parte, Nigel Farage, líder de Reform UK, reveló que el partido revisó los correos electrónicos y otros registros para detectar posibles campañas de acoso dirigidas contra Widdecombe. Sin embargo, explicó que hasta el momento no lograron identificar a ninguna persona que pareciera haber estado persiguiéndola o amenazándola previamente.
¿Quién fue Widdecombe?
Ann Widdecombe fue una de las voces más reconocidas de la política británica durante más de tres décadas.
Integró la Cámara de los Comunes entre 1987 y 2010 y ocupó el cargo de viceministra de Prisiones durante el gobierno conservador de John Major entre 1995 y 1997.
Tras abandonar el Parlamento, mantuvo una intensa actividad pública. Fue eurodiputada por el Partido del Brexit antes de la salida del Reino Unido de la Unión Europea y posteriormente se incorporó a Reform UK como portavoz en temas de inmigración y justicia.
Además de su trayectoria política, alcanzó una notable popularidad entre el público gracias a su participación en programas televisivos como Strictly Come Dancing y Celebrity Big Brother.
Widdecombe también era conocida por sus posiciones conservadoras en temas sociales, especialmente por su oposición al aborto y a la ampliación de los derechos de las personas LGBTQ+, posturas que la convirtieron en una figura influyente y, al mismo tiempo, polémica dentro del debate político británico.
Con EFE, AP y Reuters