(BUENOS AIRES).- “El secreto para lograr un resultado lleno de sabor no está en usar más caldo, sino en elegir correctamente las especias y saber cuándo incorporarlas”, aseguró Gordon Ramsay, el chef británico que compartió el truco para transformar la receta del guiso de invierno en un plato especiado y profundo sin necesidad de caldo industrial.

Reconocido por sus siete estrellas Michelin y seguido por millones en redes sociales, Ramsay se volvió un referente de la cocina práctica. Sus consejos sencillos apuntan a que cualquier persona pueda mejorar sus platos desde casa. Justo en la época de bajas temperaturas, cuando el guiso se convierte en una de las comidas más elegidas para reunir a la familia, el chef reveló que la verdadera clave está en la base aromática de la receta.

Lejos de la idea de sumar más caldo, la combinación de especias que propone incluye chiles rojos y verdes, pimentón ahumado, orégano seco, semillas de comino, canela molida, pimienta negra recién molida y sal marina. “Esta combinación aporta profundidad, equilibrio y un sabor más intenso durante la cocción”, detalló.

Ramsay explicó que cada ingrediente cumple un rol específico. Mientras el pimentón ahumado le da ese carácter ahumado típico, el comino agrega calidez y la canela —usada en muy poca cantidad— equilibra la acidez y redondea los sabores del guiso. Así se logra una base que potencia carnes, verduras y legumbres sin enmascarar los ingredientes principales.

Sin embargo, el chef advirtió que no alcanza con tirar las especias directamente a la olla. Su primer consejo es tostarlas unos segundos en una sartén seca y caliente: ese golpe de calor libera los aceites esenciales y multiplica el aroma. Además, recomendó molerlas o machacarlas justo antes de usarlas, para conservar todas sus propiedades.

El momento exacto para incorporarlas también hace la diferencia. Ramsay sostuvo que las especias deben añadirse cuando la carne empieza a dorarse, antes de sumar el vino o el caldo. El calor y la grasa, explicó, ayudan a distribuir mejor sus aromas y logran que impregnen todos los ingredientes desde el comienzo de la cocción. Como paso extra, sugirió desglasar la olla con vino tinto después de sellar la carne, para recuperar los jugos caramelizados que quedan pegados en el fondo.

Con estas técnicas simples, la receta del guiso de invierno gana en intensidad y equilibrio sin depender del caldo industrial. Un recurso al alcance de cualquier cocina para darle un giro a la receta clásica de los días fríos.