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29 de septiembre, 2026 - 06h30

Apenas se inició la semana, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, ofreció que el agua que se utilizó para apagar los incendios forestales en la Vicentina y el cerro Casitagua no se contabilizará en las planillas de consumo.

La duda surgió a raíz de que los vecinos de las zonas afectadas aportaron con sus conexiones para apoyar las tareas del Cuerpo de Bomberos.

El dato lo confirmaron los habitantes del barrio San José de Pomasqui a este diario, el 21 de septiembre de 2026. Según la dirigente barrial, Alexandra Guachamín, la gente aportó con botellones y baldes, pero también con sus propias tomas de agua potable, especialmente de las viviendas más cercanas a la av. Manuel Córdova Galarza, porque las que se encuentran arriba en la montaña y cerca a la quebrada, ni siquiera contarían con el servicio básico.

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Según el departamento de comunicación de la Empresa Metropolitana de Agua Potable (Epmaps) aún se trabaja en la implementación de la disposición y se conmunicará cuando esté lista. Entonces surge la duda: ¿cómo trabajan las entidades municipales para abastecer al personal de primera respuesta cuando hay incendios en la ciudad?

De acuerdo con información publicada por la Epmaps en redes sociales, Quito cuenta con una red de 12.500 hidrantes distribuidos en todo el Distrito, pero estos funcionan cuando el evento ocurre en las zonas con cobertura de dicho insumo.

EL UNIVERSO consultó con la empresa municipal sobre su funcionamiento: “Epmaps identifica y comunica los hidrantes más adecuados para atender la emergencia, procurando que las maniobras no afecten la continuidad del servicio de agua potable a la población. Estos dispositivos solo pueden ser operados por personal autorizado de Epmaps o del Cuerpo de Bomberos; si se detecta manipulación por parte de terceros, la recomendación es denunciar ante la Agencia Metropolitana de Control (AMC).”

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En el caso del incendio de La Vicentina, las estructuras de este tipo están repartidas por varios edificios y predios de la zona, entre el barrio la Floresta y La Tola.

Incluso, la más cercana está en la estación de servicio de la avenida Velasco Ibarra, que por reglamento nacional y local es obligatorio que las gasolineras cuenten con uno, sin embargo, el personal del lugar refirió que los bomberos hicieron uso de la cisterna particular del establecimiento.

El Casitagua fue sin duda una de las zonas con mayor dificultad para atender la emergencia, debido a su geografía, pero también por el acceso al recurso. Durante los días de atención al evento, tanqueros de la Epmaps también tuvieron que estar presentes para abastecer a las autobombas. Asimismo, helicópteros de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y de los mismos bomberos dieron soporte aéreo para el traslado del líquido vital.

La situación fue, de alguna manera, una oportunidad de los moradores del sector, para hacer un llamado de atención a las autoridades y pedir la cobertura total de servicios básicos. Así lo manifestó Mariana Landázuri, habitante de San José, quien también mencionó los cortes de agua regulares que sufren quienes sí tenen conexión.

Por su parte, Epmaps confirmó que cuando no hay redes de agua potable ni hidrantes cercanos se brinda apoyo mediante tanqueros. En cambio, el Cuerpo de Bomberos de Quito prefirió no dar detalles sobre la coordinación que realizan para apagar los incendios. (I)