novela - IA - detectores de IA - Thélyson Orélien - tecnología - 24 de septiembre

El escritor Thélyson Orélien, acusado de utilizar las herramientas generativas para escribir su primera novela. (Composición Infobae: Joel Saget/AFP/Pangram)

Nadie habla de otra cosa en los círculos literarios. Thélyson Orélien, autor canadiense de origen haitiano, ha sido acusado de plagio y de haber utilizado la inteligencia artificial para escribir su primera novela, C’était ça ou mourir, después de que varios detectores atribuyeran su redacción a sistemas automatizados y salieran a la luz acusaciones sobre textos anteriores.

El 21 de septiembre de 2026, una cuenta anónima de X llamada Balance ton Claude, con 92 seguidores, sostuvo que C’était ça ou mourir había sido escrita casi por completo con IA tras analizar fragmentos mediante Pangram. La publicación superó las 1.000 veces compartida y acumuló más de tres millones de visualizaciones en menos de dos días.

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Las sospechas han derivado en un debate editorial sobre los límites entre utilizar la IA como apoyo durante la escritura y delegar en ella la elaboración íntegra de una obra. La cuestión también ha puesto bajo escrutinio la capacidad de las editoriales para detectar plagios y contenidos generados automáticamente antes de su publicación.

Orélien niega haber recurrido a esas herramientas. El escritor ha afirmado que terminó el primer borrador de la novela en 2019, tres años antes de la aparición de ChatGPT a finales de 2022, y ha explicado a la agencia AFP que reúne documentación con sus editores para demostrar que escribió el libro personalmente.

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La novela, publicada en Canadá por Éditions du Boréal y en Francia por Grasset, sigue a Jonas Dorléon, un profesor haitiano que escapa de la violencia de las bandas y atraviesa 12 países hasta llegar a Canadá. Orélien ha dicho que no escribió la obra “con la cabeza, sino con las tripas y el corazón”.

El libro había despertado una atención poco habitual antes de su publicación en Quebec en marzo de 2026. Los derechos para la Europa francófona fueron adquiridos por Grasset y se anunciaron traducciones en más de 20 países, entre ellos Estados Unidos, Corea del Sur, Brasil, Reino Unido y Canadá anglófono.

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La obra alcanzó el primer puesto de las listas de ventas en francés de las librerías independientes durante su primera semana y fue ‘preseleccionada’ para los premios Goncourt, Renaudot, Femina y Médicis. The New York Times dedicó un amplio perfil a Orélien y presentó la novela como un relato que describe Estados Unidos no como un destino ideal, sino como un lugar inhumano del que se debe huir.

El libro de la polémica: 'C'etait ca ou mourir', de Thelyson Orelien. Reuters Sarah Meyssonnier/File Photo
El libro de la polémica: ‘C’etait ca ou mourir’, de Thelyson Orelien. Reuters Sarah Meyssonnier/File Photo

Los análisis difundidos por Balance ton Claude elevaron la polémica. De acuerdo con los resultados divulgados, los 35 capítulos de la novela obtuvieron valoraciones de entre el 95% y el 100% IA en varios detectores, incluido Pangram. La cuenta también comparó esos resultados con novelas de otros escritores haitianos, que fueron clasificadas como textos humanos por las mismas herramientas.

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Pangram sostiene que su sistema identifica señales lingüísticas sutiles asociadas a los modelos generativos. La cuenta que lanzó las acusaciones afirmó que el detector tiene una tasa de falsos positivos del 0,0041%, equivalente a aproximadamente un texto humano por cada 24.400, y que solo 14 de 996.273 textos previos a 2022 fueron clasificados como parcialmente escritos por IA.

Esa fiabilidad ha sido cuestionada por otros usuarios. El periodista francés Clément Garin sometió a Pangram un texto que había escrito en el invierno de 2020, antes de la aparición de ChatGPT, y aseguró que la herramienta lo etiquetó como “100% IA”. “Hice IA antes de la IA”, ironizó en X.

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La agencia AFP, ha señalado que otros programas ofrecieron conclusiones distintas sobre los mismos pasajes. InVID-WeVerify, una herramienta ‘cocreada’ por AFP, indicó que los extractos examinados fueron “muy probablemente escritos por un humano”, mientras que otros siete detectores arrojaron resultados divergentes.

Thierry Poibeau, director de investigación del CNRS y especialista en procesamiento automático del lenguaje, ha explicado que los detectores buscan regularidades en los textos, como estructuras repetitivas de frase o ciertos signos de puntuación. Entre los rasgos asociados históricamente a textos automatizados citó las construcciones ternarias y los guiones largos.

El investigador ha advertido, no obstante, de que esos patrones pueden coincidir con la escritura de un autor humano. “La herramienta puede detectar en la escritura algo particular, algo repetitivo, pero quizá sea precisamente eso lo que constituye el estilo de un escritor”, ha señalado Poibeau en declaraciones recogidas por AFP.

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Thélyson Orélien
Thélyson Orélien (François Couture / Wikipedia)

Max Spero, director general y cofundador de Pangram, declaró en mayo de 2026 a The Atlantic que su herramienta no debe actuar nunca como “el árbitro final”, sino como el punto de partida para una investigación más profunda. WinstonAI, otro sistema de detección, también precisa que solo identifica textos susceptibles de haber sido generados por IA, sin certificarlo de forma concluyente.

Grasset rechazó los comentarios que afirmaban de forma categórica que la novela había sido escrita o alimentada por inteligencia artificial y sostuvo que esas acusaciones herían al escritor. Boréal indicó inicialmente que se tomaba el caso en serio, aunque mantenía su confianza en el trabajo de Orélien y disponía de versiones de los manuscritos que documentaban el proceso creativo; el 24 de septiembre suspendió la promoción del libro.

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La controversia tuvo consecuencias en los premios. El 25 de septiembre, la Academia Goncourt retiró C’était ça ou mourir de su primera selección para el Goncourt de 2026 por las acusaciones de plagio y por considerar “muy probable” que la obra fuera en gran medida producto de la IA. Ese mismo día, el autor perdió el premio Espoir CIC de Estrasburgo.

El 24 de septiembre, Le Figaro reveló que la persona tras Balance ton Claude era el ensayista Samuel Fitoussi, columnista de ese diario, inversor en inteligencia artificial y autor de un ensayo contra el ‘wokismo’. Fitoussi ha descrito la situación como “sumamente compleja” y ha alertado de que los modelos mejoran a gran velocidad y compiten por una atención humana limitada.

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Las sospechas sobre Orélien no se limitan a su primera novela. La Presse informó de que una de sus columnas publicadas en 2013 era “casi en su totalidad” una “traducción ligeramente revisada” de un artículo aparecido pocos días antes en el periódico filipino The Philippine Star. Radio-Canada mencionó asimismo textos con pasajes plagiados publicados en blogs y en HuffPost Québec.

El 27 de septiembre surgieron nuevas acusaciones sobre el poema Desgarros, difundido en el blog del escritor. El texto sería un ensamblaje de obras de los poetas japoneses Ryōkan, Ono no Komachi y Minamoto no Sanetomo.

Para seguir entrenando sus modelos de Inteligencia Artificial, distintas empresas compran y destruyen millones de libros, incluso ejemplares antiguos y difíciles de conseguir, para convertirlos en archivos digitales.

También se ha señalado el relato breve ¿Adónde va el mundo?, distinguido en 2012 con el premio del público de Radio-Canada. Casi la mitad de su contenido sería idéntico al prefacio de El retorno de los brujos, de Louis Pauwels y Jacques Bergier, mientras que al menos cuatro columnas de opinión publicadas en prensa habrían incurrido en prácticas similares.

Orélien nació en 1988 en Les Gonaïves, Haití, en una familia protestante de clase media cuya lengua materna era el criollo haitiano. Estudió en un colegio católico privado, se licenció en Derecho en Puerto Príncipe y, después de que su casa fuera destruida por el terremoto de 2010, se instaló en Quebec mediante el sistema canadiense de reunificación familiar.

En 2007 recibió en Suiza el Premio Internacional para Jóvenes Autores de 15 a 20 años por el texto poético Los colores de mi tierra. Durante la década de 2020 estudiaba Economía y Ciencias Políticas en la Universidad de Montreal, compaginando esa formación con el periodismo, y entre 2023 y 2024 dirigió el sitio web de noticias Erra Magazine. Por el momento, no se sabe cuál será el futuro del escritor después de su fulgurante carrera.