ESPAÑA
El Consejo de Ministros ha empezado con una hora de retraso por la falta de acuerdo entre los socios.

Pedro Sánchez, en un acto en Barcelona este lunes.EFE
Actualizado Martes, 29 septiembre 2026 - 12:13
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Era lo previsible y sucedió. De nuevo, una negociación llevada hasta el último minuto. El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este martes el llamado decreto Maricarmen, un paquete de medidas en materia de Vivienda después de que el desahucio de la anciana de 87 años y la movilización social, con acampadas en distintas ciudades de España, presionara a los partidos para lograr un acuerdo. Sin embargo, las diferencias en la redacción del texto final entre el PSOE y Sumar han provocado que la reunión del gabinete, prevista para las 09.30 horas, retrasara su comienzo una hora, hasta las 10.33 horas.
En un primer momento algunos ministros de Sumar no se han incorporado a la reunión, según describen desde este sector del Gobierno, pendientes de llamadas y conversaciones cruzadas y, finalmente, en torno a las 10.50 horas han acudido tras consumarse un acuerdo entre las dos partes. El bloqueo se ha salvado sobre la marcha con la aprobación de dos decretos, la vía decidida para evitar el fiasco de no lograr un pacto entre los propios socios. Moncloa quiere convalidarlos de urgencia este mismo viernes en el Congreso sin esperar al mes de margen con el que cuenta.
Fuentes del Gobierno explican que las medidas aprobadas incluyen la protección frente a los desahucios ampliada hasta 2030 -en un principio el PSOE proponía hasta 2028-; la regulación de alquiler de temporada y habitaciones -esto último no se preveía y lo pedía Sumar-; la prohibición de la compra de fondos buitre hasta el 2028 y la prórroga de dos años de los contratos en vigor que finalizan antes del 31 de diciembre de 2028, entre otras cuestiones.
Asimismo, se ha alcanzado un acuerdo para la renovación automática de los alquileres, que irá en el segundo real decreto que se ha acordado.
Ambas formaciones han estado negociando in extremis. Entre los puntos de fricción estaba precisamente la duración de la prórroga de los contratos de alquiler, que en la propuesta del PSOE se fijaba en dos años, mientras que Sumar pretendía que fuera indefinida, tal y como exige el Sindicato de Inquilinas. Otro de los asuntos a debate ha sido la regulación del alquiler de habitaciones.
La prórroga automática de los alquileres era exigida por el Sindicato de Inquilinas, que plantea que si un inquilino cumple con las cuotas de su contrato, éste se extienda indefinidamente en el tiempo y por el mismo precio sin que el casero le pueda echar a menos que exista una causa justificada y real. Sería la manera -defienden sus promotores- de dar garantías y estabilidad a los inquilinos y hacer que las renovaciones no sean una puerta abierta para ser expulsados o sufrir un incremento salvaje del precio.
"Hay que regular los alquileres de temporada, ya que se está escapando de las reglas del juego. Nosotros no vamos a avalar un real decreto que se quede a medias. Estamos creando una falla insuperable. La gente no puede ahorrar, no puede comprar. Y es el momento de dar un paso también de las derechas, que han estado apoyando a los fondos buitre", ha señalado esta mañana en distintas entrevistas Mónica García (Sumar), ministra de Sanidad.
"Nosotros lo que nos planteamos es empujar a este Gobierno para que el apellido progresista no solamente sea un apellido, sino sea una realidad en el principal problema del país, que la vivienda", ha manifestado la ministra de Sumar.
No es la primera vez en los últimos meses que una reunión del Consejo de Ministros se retrasa por las discrepancias entre los dos socios de la coalición. En marzo de 2026 sucedió lo mismo, cuando Sumar se plantó ante la negativa del PSOE a incluir en el decreto de medidas contra la crisis por la guerra en Oriente medidas relativas a Vivienda. El choque, tras casi dos horas y media de retraso, se saldó con la aprobación de dos decretos, uno de medidas por la guerra -que se convalidó en el Congreso- y otro de Vivienda -que terminó rechazando la Cámara-.