
Ibrahim Domínguez Aguilar, condenado a 10 años de prisión por participar en las protestas de julio de 2021, lleva dos semanas con un dolor intenso sin diagnóstico ni seguimiento médico adecuado en la cárcel de Boniato, en Santiago de Cuba, según denunció este martes el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC).
El recluso fue trasladado al Hospital Provincial Saturnino Lora después de que su madre reclamara ante la Seguridad del Estado que recibiera atención médica. Allí, los especialistas descartaron problemas de hemorroides y próstata, de acuerdo con el testimonio familiar difundido por el CDPC. A pesar de que no se determinó el origen de los síntomas, Domínguez Aguilar volvió al penal sin que se garantizara su ingreso hospitalario ni estudios complementarios.
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La situación despertó preocupación entre sus familiares debido a la persistencia del dolor y a la falta de una explicación médica.

Retomando las palabras de su madre, CDPC alerta que Domínguez Aguilar comenzó a sufrir pérdida de sensibilidad en parte de una nalga. Esa señal refuerza la necesidad de que sea internado y sometido a estudios que permitan determinar la causa del dolor.
“Estoy pidiendo al mundo, Naciones Unidas y Derechos Humanos, que a mi hijo lo ingresen. No se puede ni acostar ni sentar. Tiene acalambrado el núcleo de la nalga. Quiero que se atienda a mi hijo por humanidad. Nadie tiene derecho a obligar a una persona a que piense diferente o que quiera cambios en su país”, afirmó la mujer.
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La familia reclama que las autoridades penitenciarias de la dictadura cubana garanticen una evaluación médica completa y un tratamiento acorde con la condición del recluso. Hasta el momento, no se conoció un diagnóstico sobre el problema de salud ni una explicación oficial acerca de la atención recibida.
Domínguez Aguilar integra el grupo de personas condenadas por su participación en las protestas del 11 de julio de 2021, conocidas como 11J. Aquellas manifestaciones se extendieron por distintas localidades de Cuba y derivaron en detenciones, procesos judiciales y condenas contra ciudadanos que cuestionaron al régimen.
La madre de Ibrahim Domínguez Aguilar afirmó que su hijo no puede sentarse ni acostarse con normalidad y que los analgésicos no le alivian el dolor. (Cortesía: Justicia11J Detenciones por Motivos Políticos)
El reclamo de la familia se apoya en estándares internacionales sobre el trato a las personas privadas de libertad. El artículo 10 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos establece que toda persona detenida debe recibir un trato humano y respetuoso de su dignidad.
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Las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, conocidas como Reglas Nelson Mandela, disponen que los servicios sanitarios penitenciarios deben permitir la evaluación, atención y continuidad del seguimiento médico. También señalan que la atención disponible dentro de las cárceles debe ser equivalente a la que existe fuera de esos establecimientos.
En el caso de Ibrahim Domínguez Aguilar, la demanda de su madre apunta a que reciba una internación, estudios diagnósticos y tratamiento sin nuevas demoras. La persistencia del dolor, la imposibilidad de sentarse o acostarse y la pérdida de sensibilidad constituyen los principales motivos de alarma planteados por el CDPC.
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