
Keiko Fujimori aseguró durante el reconocimiento de Freddy López como nuevo comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP) que “El crimen ha declarado la guerra al Perú” y sostuvo que el Estado debe responder con mayor firmeza ante la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y las organizaciones criminales.
La dirigente prometió respaldo político y económico para López durante la ceremonia. Al dirigirse al nuevo jefe policial, afirmó: “Cuente usted con todo el respaldo político y económico de parte de nuestro Gobierno”.
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Fujimori indicó que el Ejecutivo buscará dotar a los agentes de mejores herramientas, capacitación, tecnología, inteligencia y condiciones de trabajo. También planteó que el apoyo estatal estará acompañado por exigencias de conducta dentro de la institución.
Al hablar sobre la actuación de los efectivos, sostuvo que “no podemos permitir que actos individuales de corrupción manchen el uniforme ni debiliten la confianza de la población”. Añadió que se premiará la excelencia y que habrá medidas frente a “cualquier desviación”.

“Asumir la conducción de nuestra Policía Nacional constituye un alto honor y, al mismo tiempo, una de las más grandes responsabilidades que puede recibir un servidor de la patria. Señor comandante general Freddy López Mendoza, el Gobierno deposita en usted su confianza y le encomienda liderar una institución fundamental para defender la vida, la tranquilidad y los derechos de todos los peruanos”, indicó la mandataria.
Por su parte, Freddy López Mendoza, quien asume desde hoy como nuevo comandante general de la Policía Nacional del Perú, planteó una hoja de ruta centrada en combatir la criminalidad organizada mediante inteligencia, investigación, control territorial y tecnología. Durante su ceremonia, el jefe policial sostuvo que la institución debe actualizar sus capacidades ante delitos como la extorsión, el sicariato, el secuestro y el robo agravado.
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Durante su proclama, López Mendoza describió un escenario en el que las organizaciones criminales modificaron sus métodos y ampliaron sus recursos. “La criminalidad ha evolucionado, se ha organizado, utiliza nuevas tecnologías y diversifica sus métodos”, afirmó.
El jefe policial vinculó ese diagnóstico con la necesidad de revisar las capacidades institucionales. “La Policía Nacional del Perú no puede responder a los desafíos del presente con las herramientas del pasado”, señaló antes de plantear una institución “moderna, fortalecida y preparada para anticiparse al delito”.
El comandante general ubicó la prevención como uno de los dos componentes centrales de su gestión. Según explicó, la presencia policial deberá concentrarse en las zonas donde la población requiera una mayor protección.
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“Una policía moderna no debe esperar que el delito ocurra para reaccionar. Debe estar allí donde está el ciudadano, conocer su territorio, identificar los factores de riesgo y anticiparse a las amenazas. Vamos a fortalecer las capacidades preventivas, optimizando el patrullaje y orientando nuestros recursos hacia los lugares donde la ciudadanía más necesita nuestra presencia. Queremos mayor presencia de policías, es cierto, y un mayor acercamiento también con nuestros ciudadanos. Pero prevenir no significa únicamente tener más policías en las calles. Significa trabajar con información, analizar patrones delictivos, utilizar tecnología y coordinar, sobre todo, con las autoridades locales y las instituciones responsables de la seguridad. Significa también estar cerca de la comunidad y responder a sus necesidades. Queremos que el respeto, el buen trato y la empatía sean parte de cada contacto entre nuestros policías y los ciudadanos”, afirmó.
López Mendoza aclaró que el refuerzo preventivo no se limitará a incrementar la presencia en las calles. La estrategia incorporará el análisis de patrones delictivos, el uso de tecnología y la coordinación con autoridades locales e instituciones vinculadas a la seguridad.
También planteó que toda persona que recurra a una dependencia policial en busca de ayuda reciba un trato adecuado. “Queremos que el respeto, el buen trato y la empatía sean parte de cada contacto entre nuestros policías y los ciudadanos”, expresó.
López Mendoza anunció que la exigencia de profesionalismo estará acompañada por acciones contra las conductas ilícitas dentro de la institución. “Perseguiremos y detendremos a aquellos policías que transgreden la ley”, afirmó.
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El jefe policial añadió que la integridad será una obligación permanente para todos los integrantes de la fuerza. “No podemos permitir que la conducta de unos pocos manchen el honor de miles de policías que sirven honestamente al Perú”, concluyó.