
En la apertura del día, el euro cotiza en 13,57 bolivianos, lo que representa una variación positiva del 2,4% respecto al precio de cierre anterior de 13,25 bolivianos, según información de Dow Jones.
En la última semana, los euros registraron un avance del 1,65%, mientras que su variación interanual se sitúa en un notable 74,54%.
El tipo de cambio del euro a boliviano ha mostrado una tendencia positiva durante los últimos tres días, indicando un fortalecimiento de la moneda europea frente al boliviano.
La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 15,53%, significativamente inferior a la volatilidad de referencia del 40,91%, lo que sugiere una estabilidad en el comportamiento del mercado en este período.
El mercado paralelo en Bolivia mostró una estabilidad temporal a comienzos de 2026, con cotizaciones cercanas a Bs 9,64, fenómeno vinculado a las expectativas generadas por las reformas cambiarias y el anuncio de un financiamiento externo de $4.500 millones del BID para el periodo 2026-2028.
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El Gobierno boliviano desea reducir el déficit fiscal al 7% este año, mientras proyecta una inflación de hasta el 17%. Aunque el FMI había advertido que la inflación podría superar el 15% si no se controla la emisión monetaria, se mantiene la incertidumbre.
El Banco Mundial anticipa una recesión del -1,1% en el PIB de Bolivia para 2026, mientras la CEPAL prevé un crecimiento marginal del 0,5%. El FMI optó por no entregar estimaciones precisas a largo plazo debido al alto grado de incertidumbre.
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El proceso de unificación cambiaria para el primer semestre incluye la liberación gradual de dólares en el sistema financiero y la publicación diaria de valores referenciales por parte del Banco Central de Bolivia (BCB), que recientemente se sitúan alrededor de Bs 9,21 para la compra y Bs 9,40 para la venta.
Aunque el tipo de cambio oficial permanece en Bs 6,96, su uso es cada vez menos relevante en las operaciones comerciales frente a los nuevos valores de mercado. Tras la fuerte volatilidad de 2025, el país encara el desafío de una transición estructural en un contexto de contracción económica.
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