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En la apertura de la jornada, el euro se cotiza en 13,4 bolivianos, manteniendo el mismo precio que en la sesión previa, con una variación porcentual del 0%, según Dow Jones.

En la última semana, los euros registraron un descenso del 1,65%, aunque su evolución interanual se mantiene fuerte con un incremento del 73,19% ().

En los últimos días, el tipo de cambio del euro a boliviano ha mostrado una tendencia positiva, marcando un avance sostenido. Actualmente, la volatilidad del 7,59%, significativamente inferior a la volatilidad de referencia del 40,98%, sugiere un entorno estable para esta divisa en el corto plazo.

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El mercado paralelo en Bolivia mostró una estabilidad temporal a comienzos de 2026, con cotizaciones cercanas a Bs 9,64, fenómeno vinculado a las expectativas generadas por las reformas cambiarias y el anuncio de un financiamiento externo de $4.500 millones del BID para el periodo 2026-2028.

El Gobierno boliviano desea reducir el déficit fiscal al 7% este año, mientras proyecta una inflación de hasta el 17%. Aunque el FMI había advertido que la inflación podría superar el 15% si no se controla la emisión monetaria, se mantiene la incertidumbre.

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El Banco Mundial anticipa una recesión del -1,1% en el PIB de Bolivia para 2026, mientras la CEPAL prevé un crecimiento marginal del 0,5%. El FMI optó por no entregar estimaciones precisas a largo plazo debido al alto grado de incertidumbre.

El proceso de unificación cambiaria para el primer semestre incluye la liberación gradual de dólares en el sistema financiero y la publicación diaria de valores referenciales por parte del Banco Central de Bolivia (BCB), que recientemente se sitúan alrededor de Bs 9,21 para la compra y Bs 9,40 para la venta.

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Aunque el tipo de cambio oficial permanece en Bs 6,96, su uso es cada vez menos relevante en las operaciones comerciales frente a los nuevos valores de mercado. Tras la fuerte volatilidad de 2025, el país encara el desafío de una transición estructural en un contexto de contracción económica.