La coloración rojiza observada en el río Las Vacas motivó una investigación del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para identificar la sustancia y su origen.

Este episodio ocurre tres meses después de que un estudio documentara contaminación fecal y otras alteraciones en ese afluente, que recibe aguas residuales y desechos provenientes del área metropolitana.

Recientemente, varios usuarios en redes sociales denunciaron sobre una coloración rojiza, que observaron en las aguas del río Las Vacas en sectores cercanos al puente Belice, y por esa razón, el MARN investiga qué sustancia produjo la alteración y cuál es su origen.

“Se realizarán las inspecciones y análisis técnicos necesarios para determinar la naturaleza de la sustancia y su posible origen”, informó el ministerio.

Hasta este 15 de septiembre, el MARN no ha informado públicamente qué sustancia produjo la coloración, dónde se originó ni si representa algún riesgo para las personas o el ambiente.

La institución indicó que, si se comprueban infracciones o daños ambientales, aplicará las acciones administrativas y legales correspondientes.

“Una vez se cuente con los resultados de las inspecciones y de los análisis pertinentes, se podrá brindar información más precisa sobre las causas y poder así, proceder conforme a las competencias del MARN”, explicó la institución a través de sus canales oficiales.

El ministro de Ambiente, Edwin Castellanos, también se pronunció este 15 de septiembre sobre el caso y afirmó que se investiga para establecer responsabilidades.

“Es una barbaridad lo que algunos malos guatemaltecos hacen con nuestros ríos. Estamos investigando para dar con los responsables”, publicó Castellanos en su cuenta de X.

Contaminación fue documentada hace tres meses

Aunque todavía no existe evidencia que permita relacionar la coloración rojiza con episodios anteriores, la contaminación del río Las Vacas ha sido documentada en estudios y mediciones previas.

El 4 de junio del 2026, Prensa Libre publicó los resultados de un estudio sobre la calidad del agua en la cuenca del río Motagua elaborado por la Alianza por la Cuenca del Motagua, el Instituto de Fomento Municipal (Infom), Innolab y FQB Lab, junto con el Club Rotario Internacional.

Las muestras fueron tomadas el 7 de mayo en tres puntos.

Uno de ellos se encontraba en el río Las Vacas, aguas abajo del vertedero de la zona 3, donde los análisis registraron 1.6 millones de NMP/100 ml de coliformes fecales.

El estudio también detectó sólidos suspendidos y concentraciones elevadas de nitrógeno y fósforo.

Los resultados señalaron entre las presiones sobre la calidad del agua las descargas de aguas residuales domésticas e industriales provenientes del área metropolitana.

Estos hallazgos no permiten determinar qué produjo la coloración rojiza observada ahora, pero constituyen un antecedente reciente sobre las condiciones del río.

Las Vacas recibe desechos del área metropolitana

El río Las Vacas forma parte de la cuenca del Motagua y recibe desechos procedentes del área metropolitana que, especialmente durante la época lluviosa, son arrastrados corriente abajo.

The Ocean Cleanup, organización que trabaja en este río, señala que las lluvias provocan crecidas que transportan residuos municipales y sanitarios desde la Ciudad de Guatemala hacia Las Vacas y posteriormente al Motagua y el Caribe.

La organización también identifica los vertederos ilegales entre las fuentes de desechos que llegan al cauce.

En Las Vacas funciona el Interceptor 006, un sistema de barreras instalado para retener residuos antes de que continúen hacia el Motagua.

En el 2023, el sistema capturó más de 4.2 millones de kilogramos de residuos, según el informe anual de The Ocean Cleanup.

Para agosto del 2024, la organización informó que el dispositivo había evitado que más de 10 millones de kilogramos de residuos continuaran hacia el golfo de Honduras desde que comenzó a operar.

Conexión con el río Motagua

Las Vacas desemboca en el río Motagua, por lo que los residuos que no son retenidos pueden continuar hacia el Caribe.

The Ocean Cleanup explica que el Interceptor 006 está ubicado aguas abajo de fuentes de contaminación y antes de una hidroeléctrica. La organización también ha señalado que determinadas condiciones del caudal pueden impedir que el sistema retenga todos los residuos.

Desde el 2024 trabaja además con un segundo sistema, denominado Interceptor 021, instalado en El Quetzalito, en la desembocadura del Motagua, para retener residuos antes de que lleguen al golfo de Honduras.