Los vehículos avanzan lentamente sobre la avenida Juan Tanca Marengo en las horas de mayor circulación, aunque el paso elevado inaugurado en febrero de 2025 buscó facilitar uno de los giros más conflictivos de la zona que corresponde al tramo de ingreso hacia ciudadelas como San Felipe y Florida Norte.

Conductores y personas que trabajan a diario en ese sector consideran que la obra, que conecta con la avenida José Antonio Gómez Gault, no ha logrado reducir de forma significativa los embotellamientos y creen que el problema se trasladó a los accesos y retornos cercanos, como, por ejemplo, en el semáforo que queda justo en el hospital del IESS Martha de Roldós.

Indican que la congestión antes de la solución continúa siendo parte del día a día, sobre todo en la mañana y al finalizar la tarde.

Publicidad

Quienes utilizan ese corredor consideran que el puente beneficia únicamente a un grupo reducido de conductores y que gran parte del flujo vehicular sigue concentrándose sobre la calzada principal en la avenida Juan Tanca Marengo.

La estructura permite que los vehículos que provienen de la vía a Daule giren hacia la avenida José Antonio Gómez Gault sin atravesar la intersección a nivel de la calle y así, en teoría, se facilitaría el ingreso a la ciudadela San Felipe y zonas cercanas.

Esto no sucede así para quienes continúan por la av. Juan Tanca Marengo y buscan avanzar hacia la vía a Daule. Algunos usuarios han asegurado que los tiempos de traslado prácticamente no cambiaron porque debajo del paso a desnivel se genera congestionamiento vehicular.

Publicidad

Publicidad

Sofía Gavilanes, de 43 años, trabaja en la zona y observa diariamente el comportamiento del tránsito. Explicó que el tráfico comienza a intensificarse entre las 07:00 y las 08:00 y vuelve a repetirse desde las 16:00.

“Todos los días es pesado. El tráfico viene prácticamente desde la vía a Daule hasta la Juan Tanca Marengo (a un costado del puente). Cuando ocurre un choque, todo empeora porque muchos frenan para mirar y eso termina ocasionando más inconvenientes”, comentó.

A su criterio, el paso elevado no resolvió el problema que viven quienes transitan por ese tramo.

“Para utilizarlo igual hay que hacer retornos y el tráfico continúa igual en la salida del Colegio Americano (en la vía a Daule)”, manifestó.

La estructura, de más de 800 metros de longitud, fue inaugurada el 7 de febrero de 2025 y representó una inversión municipal de $ 5,5 millones.

Su objetivo fue facilitar el giro hacia la izquierda para quienes llegan desde la vía a Daule, en sentido oeste-este, y buscan dirigirse al norte, así como reducir los tiempos de desplazamiento en uno de los puntos con mayor carga vehicular de la urbe.

Publicidad

Sin embargo, la percepción de quienes utilizan la vía con frecuencia difiere de esa expectativa.

Carlos Moreira, conductor, consideró que el paso elevado aporta poco a la movilidad del sector.

“Ha ayudado muy poco. Yo prefiero seguir utilizando la ruta normal porque siento que no cambia mucho. Todavía se forman filas de carros”, expresó.

Añadió que la zona continúa requiriendo nuevas soluciones para distribuir mejor la circulación de vehículos.

“No sé qué más podrían hacer, pero sí hace falta una obra que realmente ayude a que los carros no permanezcan detenidos tanto tiempo”, comentó.

“De 100 carros que pasan, yo calculo que unos diez toman el puente; no creo que sea beneficioso por ningún lado honestamente”, estimó él.

Cuellos de botella y rutas habituales

Fabricio Mora, trabajador de un local de pinturas ubicado frente al paso elevado, observa diariamente el comportamiento del tránsito.

“Aquí se siguen formando cuellos de botella. Por este lado pasan pocos vehículos utilizando el puente, pero por la vía principal continúan acumulándose muchos más”, explicó.

El comerciante consideró que una estructura con un recorrido más largo habría permitido distribuir mejor la circulación.

“Para muchas personas el puente implica dar más vueltas y terminan utilizando el trayecto de siempre”, señaló.

Según él, quienes necesitan ingresar a la ciudadela San Felipe sí utilizan la estructura, aunque el resto mantiene el recorrido habitual por la Juan Tanca Marengo-vía a Daule porque representa un trayecto más directo hacia distintos sectores del norte.

“No digo que no sirva, pero ayuda a un grupo pequeño. El resto seguimos haciendo el mismo recorrido y encontrándonos con el mismo tráfico”, resumió.

En febrero del año pasado, el alcalde Aquiles Alvarez habló de posibles expropiaciones en el tramo de la Juan Tanca Marengo para poder ampliarlo.

La actual administración inauguró el paso a desnivel que había tenido atrasos por problemas con el contratista.

Alvarez reconoció que el paso a desnivel no es óptimo, pues se genera un cuello de botella y agregó que era necesario rediseñar la obra para una ampliación. (I)