Por Diego Ramírez22 SEPTIEMBRE 2026
Por no respetar un disco pare y en aparente exceso de velocidad, un médico venezolano atropelló y provocó la muerte de una joven que cruzaba una calle en la comuna de Vitacura, Región Metropolitana.
El trágico hecho se registró a eso de las 9:00 de la mañana del martes 16 de julio de 2024, cuando Paulina Fuentes Villarroel, de 21 años, cruzaba el paso peatonal de Avenida Camino El Parque.
Posteriormente se confirmaría que Pauli se dirigía al edificio de al frente a realizar clases particulares de inglés para niños, aprovechando el día feriado.
Cuando iba a la mitad del paso de cebra, un automóvil, que salió repentinamente del mismo edificio, no alcanzó a frenar y la impactó violentamente. Tal como lo evidencia la grabación de una cámara de seguridad.
“Automáticamente él la toma, la agarra y la arrastra por siete u ocho metros (...) Si uno ve los videos, ella iba por el paso de cebra”, relató una vecina a Chilevisión Noticias.
Médico venezolano quedó libre
El conductor fue identificado como José Gregorio Colina Flores, médico dermatólogo de nacionalidad venezolana.
El hombre fue formalizado por cuasi delito de homicidio y luego fue puesto en libertad. Quedó solo con las medidas cautelares de arraigo nacional y firma mensual, a la espera de la investigación y eventual juicio oral.
Los vecinos del edificio revelaron un preocupante antecedente del profesional: su imprudencia al volante.
“Sé que es un venezolano, que muchos de los vecinos consideraban que siempre fue imprudente para manejar. Siempre salía a exceso de velocidad del edificio”, dijo al citado medio Soraya Villarroel, madre de Paulina.
“Muchas veces le comentaron o comentaba la gente que de repente va a pasar algo”, afirmó.
A juicio de esta mujer, la tragedia “no fue algo de Dios, fue la irresponsabilidad de alguien que no le importó la vida de otro”.
“Con todas las pruebas, con todos los testigos, con todas las imágenes, aún deciden que ‘no es para tanto’ y que no es un peligro para la sociedad”, lamentó, cuando el sujeto quedó libre en medio de la indagatoria.
Y aunque la Fiscalía la Fiscalía solicitaba una pena de 540 días de reclusión menor en su grado mínimo para el médico, nada de eso sucedió.

Condena
Según reveló BioBioChile, finalmente, el médico extranjero fue condenado a 61 días de presidio menor en su grado mínimo, una multa de dos unidades tributarias y la suspensión de su licencia por un año.
Y aunque tuvo que pagar $143.298 por concepto de multa, José Gregorio sigue trabajando en RedSalud, según su sitio web.