Actualizado 27/08/2026 - 08:18CEST
Mikel Oyarzabal vivió contra el Real Madrid una derrota algo menos dura que sus compañeros de la Real Sociedad, porque fue sustituido con 1-1 en el marcado, por un lado, y porque la afición del Santiago Bernabéu le ovacionó al principio del partido y también cuando salió del campo, por haber sido campeón del Mundo con España. El capitán fue titular por primera vez este curso y volvió a evidenciarse su trascendencia para el equipo txuriurdin.
Oyarzabal, tras participar en el homenaje a Cucurella por ser campeón del Mundo y agradecer los aplausos del Bernabéu con el pulgar hacia arriba, no tardó en disponer de su primera buena ocasión, un remate cruzado desde dentro del área a los 10 minutos de juego que Courtois despejó a córner. El viernes pasado ya había asistido a Sucic y Óskarsson, en las ocasiones más claras en La Cartuja, y esta vez quería volver a ser tarscendente.
Esa ocasión, en vez de provocar que los txuriurdin se crecieran, dio paso a unos minutos de total dominio blanco, lo que llevó a que el capitán se dedicase a defender y tardar mucho en aparecer, buscando cuando lo hizo estirar un poco a su equipo, aunque sin éxito. Pese a ello, insistió en intentar que hubiera mayor protagonismo de los ayer vestidos de negro y en esta ocasión le puso una pelota a Sergio Gómez que con un espectacular voleón se quedó a centímetros de hacer el 0-1.
Ni una hora de juego para volver a ser titular el sábado
Oyarzabal recibió con decepción el 1-0 del Real Madrid y celebró con alegría el empate de Sucic, antes de un descanso del que volvió al campo para disputar 10 minutos más, los que le aconsejó su cuerpo antes de consensuar su sustitución con Matarazzo, para evitar una lesión al haber realizado muy poco entrenamientos de pretemporada y tener la Real un calendario muy apretado, con hasta cinco partidos en sólo 18 días.
De hecho, el 10 de la plantilla realista tendrá que descansar todo lo que pueda este jueves y viernes, porque el sábado ante el Espanyol, partido en cuyos prolegómenos será homenajeado por la Real y su afición, volverá a ser titular, en busca de primer triunfo del curso.