Como un déjà vu, los presidentes de partido de la oposición entraron este lunes al Salón Democracia de La Moneda, para reunirse con el ministro del Interior.

Pese a que hubo galletas y café, esta vez no fue Álvaro Elizalde el anfitrión, sino que Claudio Alvarado (UDI), jefe del gabinete del Presidente José Antonio Kast, quien recibió de manera inusual a los timoneles de partido de la oposición en Palacio.

El encuentro fue solicitado hace una semana por Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, tras acuerdo con sus pares de las otras tiendas del sector. Según comunicó Alvarado, la petición de la cita fue por tres motivos: saber sobre la emergencia climática, reforzar sus últimos puntos en la tramitación de la megarreforma económica y, sobre todo, establecer puentes formales de comunicación entre el Ejecutivo y la oposición.

El encuentro, transmiten quienes participaron de este, fue en buen tono. No hubo peleas entre los presidentes de partido de la oposición y La Moneda, representada por Alvarado y el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot. Al frente estuvieron los timoneles del PS, Paulina Vodanovic; del Frente Amplio, Constanza Martínez; del PC, Lautaro Carmona; del PPD, Raúl Soto; de la DC, Álvaro Ortiz, y del PL, Juan Carlos Urzúa.

Lo que más se recalcó como punto de acuerdo fue la idea de mantener el diálogo institucionalizado, petición de la oposición que surgió al calor de la molestia que generaron los emplazamientos de Alvarado al Socialismo Democrático para que se impusiera una figura ordenadora en el sector.

En la izquierda no gustó el comentario del ministro del Interior, a quienes no solo le reclamaron este punto mediante declaraciones a la prensa, sino que también se lo transmitieron en privado. Fue en ese contexto donde surgió uno de los enredos posreunión en Palacio, pues el diputado y timonel del PPD, Raúl Soto, deslizó que el exsenador hizo un mea culpa al respecto frente al resto de los presentes en la cita, lo que luego fue descartado tajantemente por Alvarado.

Ambos se contactaron posteriormente para aclarar el punto de Soto, pues dicho “mea culpa” habría sido en un contacto interno entre ambos, según conocedores de la relación entre los dos.

La idea de establecer un trato institucional con Palacio apunta a empujar acuerdos más amplios con el gobierno de Kast en el caso de reformas que sean de importancia para el sector, punto que, acusan, no ocurrió para la megarreforma económica. Con esto, indirectamente intentan evitar el pirquineo de votos que le ha servido a La Moneda para sacar sus medidas adelante.

Ese, de hecho, fue uno de los puntos de tensión de la cita, pues Vodanovic reclamó que La Moneda habla de acuerdos mientras sus dirigentes instalan la idea de conseguir despachar proyectos “por un voto”.

“Aquí tiene que haber un cierto orden, donde los presidentes y presidentas de partido tengamos una bilateralidad con el gobierno, que no puede ser a través ni de los medios de comunicación ni en forma informal o parcelada”, dijo Paulina Vodanovic tras la reunión.

Raúl Soto, en tanto, agregó que Alvarado “se ha comprometido a que esta mesa de conversación directa con los presidentes de oposición sea el canal institucional para conversar las diferencias políticas, procesarlas y para tratar de buscar un entendimiento y un acuerdo en aquellas materias donde sea posible”.

Consultado al respecto, Lautaro Carmona, complementó que la idea era justamente “lo que se pidió es que, cuando se quieran referir a un partido, que hablen con los presidentes de los partidos”.

Portazo por megarreforma

Uno de los puntos tratados en la reunión fue la idea de los alcaldes de la oposición para incidir en términos de focalización y compensaciones en la tramitación de la megarreforma económica del gobierno.

La apuesta, a un día de la votación de la iniciativa, se veía complicada. De hecho, tal como lo creían, en la reunión no se comprometieron cambios del Ejecutivo a la principal medida de Kast.

Desde el municipalismo han planteado que además de los dineros compensatorios, el mecanismo debiese incluir una focalización, para que la redistribución no beneficie a algunos y perjudique a otros.

La líder de los socialistas sostuvo que “lo que ha señalado el ministro Alvarado es que ellos mantienen aquello y que si eventualmente esta norma no se aprobara en el día de mañana (este martes), el gobierno va a mantener esa posición para seguir conversando, sea en la Ley de Presupuestos o la Ley de Reajuste. Nosotros insistimos en que los recursos tienen que focalizarse en primer lugar, pero también que haya redistribución en orden a que no exista finalmente un detrimento para aquellos municipios que tienen ya ingresos bastante mermados”.

Constanza Martínez fue más dura en su tono y reconoció que: “Quedamos intranquilos con esta reunión, porque precisamente lo que ha pasado acá es que uno puede declarar ánimo de diálogo y reconocemos precisamente los ministros que nos reciben que tienen una disposición a conversar, pero otra cosa es disposición a que ese diálogo sirva para mejorar los proyectos”.

Álvaro Ortiz, en tanto, apuntó que “lamentablemente no han sido consideradas nuestras propuestas. Solamente se habla de compensación, no así de focalización”.

Quien presentó un matiz fue Raúl Soto, quien valoró que al menos “algo positivo es que el gobierno se ha comprometido y ha reafirmado que si la votación en el Senado el día de mañana se pierde, los municipios no se van a quedar sin compensaciones”.