
“Por nosotros está todo bien”, dijo, con cierto grado de hastío, un funcionario nacional que dialoga a diario con Javier Milei. Patricia Bullrich acababa de redoblar la apuesta contra la Casa Rosada, una vez más. Y de sumar a sus cuestionamientos el intocable área de Economía, por los cambios no consensuados (con ella) que introdujo Luis Caputo en el Presupuesto 2027.
Si bien en la Casa Rosada se esmeran por mostrar que la sintonía con la socia de PRO sigue intacta, por lo bajo hay señales de que se les agota la paciencia.
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El video de ayer y las entrevistas que Bullrich dio el jueves con dardos directos contra Hacienda y la conducción de la mesa política -a cargo de la misma “jefe”, Karina Milei- se sumaron a lo que ya constituye una colección de desmarques de “la Doctora”, como llama el Presidente a la senadora.
Los ejemplos sobran. El año pasado, con el proceso electoral en marcha, Bullrich se diferenció del Gobierno con el caso del amigo del jefe de Estado, José Luis Espert. En el verano tomó distancia con el giro de la reforma electoral. Luego les marcó la cancha a los Milei con Manuel Adorni (con éxito, porque lo echaron). Después, discutió con Federico Sturzenegger por la ley de Propiedad Privada. Y, en el camino, empezó a plantear con insistencia que los votos para eliminar la PASO no están. En varios de esos episodios, eligió una canción distinta para rematar sus señalamientos, con sendos tuits. Desde Vogue, de Madonna, al tango “Se dice de mí”, de Tita Merello, entre otras. Las canciones cambiaron, el mensaje fue el mismo: “Patricia no se va a callar, no es empleada de nadie”, dijeron ayer en su entorno.
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El detonante de la discusión, esta vez fue el giro del Presupuesto 2027 al Congreso. El jueves, Bullrich dijo en distintas entrevistas que no le habían avisado de los recortes en Discapacidad, pese a haber estado dos días antes en la mesa política con Luis “Toto” Caputo y Karina Milei. Cuando un jefe de bancada no se entera, planteó, “quedás como un tonto o como un mentiroso”. En la Casa Rosada admitieron “fallos en la comunicación” en Economía y, cerca de la Secretaria General, le reconocieron la razón. Martín Menem, cercano a Karina Milei, tampoco conocía el detalle en Diputados.
En ese contexto apareció el video de ayer. El equipo de comunicación de la senadora había preseleccionado distintas canciones, algunas más fuertes que otras. Eligieron la más picante, tanto por la letra como por la autora. Lo grabaron el mismo jueves y lo publicaron el viernes, con una frase de la letra de la canción de la archienemiga artista de Milei, Lali Espósito: “Sé que todos los ‘peros’ tienen un ‘porqué’”.
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La estrategia de los Milei fue fingir demencia. Según relató la periodista Marcia Frisciotti en Canal 13, y confirmaron fuentes oficiales a Infobae, Milei dijo que politizar el arte es “una tontería mayúscula” -aunque él mismo lo hizo cada vez que se ensañó con la cantante-. Y agregó que, después de la polémica, escuchó temas suyos que le gustaron. Mientras, el brazo tuitero de Santiago Caputo reforzaba la línea en X.

“No se va” y “no rompe”, sostienen en el entorno de Bullrich. Pero no niegan que su plan principal siga siendo la Presidencia, y lo asocian a su negativa, cada vez más rotunda, a competir por la Ciudad. El único plan B, posible hoy, sería la vicepresidencia. Y el C, CABA, cada vez menos atractiva para la jefa, dicen quienes la acompañan y escuchan en su despacho.
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Sólo muy por lo bajo en el Gobierno admiten bronca. Pero en Balcarce 50 están a la orden del día las sospechas, firmes, de que la senadora tiene planes de tomar el lugar de Javier Milei como candidato presidencial el año que viene. Incluso sospechan que conspira o boicotea adrede la reforma política por su interés en sostener las PASO y eventualmente disputarle poder al jefe de Estado.
Es que Bullrich repite desde hace semanas que los votos no están para eliminar las PASO. Y en la Casa Rosada, cansados de escuchar esas advertencias, responden que la búsqueda de adhesiones no le corresponde a ella, sino a Karina Milei, los Menem y Diego Santilli. En el Gobierno empiezan a sospechar que quiere boicotear la ley más codiciada por la titular de La Libertad Avanza. Mientras, la comisión de Asuntos Constitucionales sigue sin dar dictamen al proyecto y los senadores aliados del PRO, la UCR y el peronismo disidente bloquearon la firma.
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A la senadora, dicen en su círculo, no le importa demasiado haber quedado afuera de la mesa con el PRO que Karina Milei acordó con Mauricio Macri y que encabezan Santilli y los Menem, junto a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. Ya en agosto les había comentado a los suyos que se sintió aliviada de no ser convocada. “Ella ya tiene vínculo con el PRO vía senadores importantes del partido”, sostuvieron ayer en el bloque de la Cámara alta. Y respondían al reproche por los votos: “Dicen que ella encabeza un bloque de 44, pero ese número se debe a ella, a que se esmera en convencer a los radicales y a los amarillos. Después le descalabran ese trabajo”.
Por lo pronto, la decisión de Milei de ir por la reelección está firme y en Gobierno están convencidos de que Bullrich no tendrá los números en las encuestas para intentar nada. Por eso, dicen, están tranquilos. Y, como siempre, repiten que se tragan los sapos de sus cuestionamientos, como a nadie, porque la necesitan. En el Senado, la comisión pretende retomar la discusión por la reforma política la semana próxima o la siguiente. Por ahora, tanto Bullrich como los Milei planean mantenerse en aparente son de paz.
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