Durante años se ha repetido la idea de que terminar el lavado del pelo con un chorro de agua fría ayuda a sellar la cutícula, aporta un brillo extra y deja el cabello mucho más sano. Este consejo ha pasado de generación en generación y sigue siendo uno de los trucos de belleza más populares. Sin embargo, no existe evidencia científica que respalde esta creencia.
No, no mejora el brillo: el motivo por el que no debes lavarte el pelo con agua fría
La temperatura del agua sí influye en la comodidad durante el lavado y en el bienestar del cuero cabelludo, pero no de la manera que mucha gente cree. De hecho, utilizar agua excesivamente fría puede resultar incómodo y no ofrece ninguna ventaja respecto al brillo o la salud del cabello.
Según la farmacéutica Helena Rodero, experta en el cuidado capilar y facial, lavarse el pelo con agua fría para mejorar el brillo es una "soberana tontería" y lo califica como mito. "El agua, esté fría o caliente, lo que va a producir es que se te abra la cutícula y que se te encrespe más el cabello", añade.
La cutícula está formada por varias capas de células que protegen el interior de la fibra capilar, pero su comportamiento no depende simplemente de la temperatura del agua. El brillo del cabello está relacionado principalmente con el estado de esa fibra, la hidratación, la ausencia de daños y el uso de productos adecuados.
Otros errores que cometes al lavarte el pelo
Más allá del mito del agua fría, hay otros errores comunes que se cometen al lavarse el pelo. Estos hábitos pueden afectar a su aspecto y su salud. Los señala la dermatóloga Leire Barrutia:
- Lavar el largo del pelo con champú: este producto está pensado principalmente para limpiar el cuero cabelludo, donde se acumulan la grasa, el sudor y la suciedad. Al aclararlo, la espuma es suficiente para limpiar los medios y las puntas sin necesidad de frotarlos directamente.
- Entrenar el pelo dejándolo sucio más días: espaciar los lavados no hará que el cuero cabelludo produzca menos sebo. De hecho, este terminará por acumularse, lo que puede conducir a problemas como una dermatitis seborreica o la caída capilar.
- Utilizar agua demasiado caliente: las temperaturas elevadas pueden resecar tanto el cuero cabelludo como la fibra capilar, favoreciendo el encrespamiento, la pérdida de hidratación y la sensación de tirantez o picor.
- Aplicar acondicionador en la raíz: este producto está formulado para hidratar medios y puntas. Aplicarlos directamente sobre el cuero cabelludo puede aportar una sensación de pesadez y hacer que el pelo se engrase antes.
¿Cuál es la temperatura ideal para lavarse el pelo?
Como hemos visto, ni el agua fría ni el agua caliente son buenas para el cabello. Por tanto, la mejor opción para lavarse el pelo es utilizar agua tibia. Desde las clínicas Corporación Capilar, especializadas en tratamientos para el cabello, ofrecen un truco para saber la temperatura ideal. "Basta con poner la mano bajo la corriente y notar que es agradable al tacto", cuentan.
El agua tibia permite eliminar la suciedad, el exceso de grasa y los restos de productos eficazmente sin alterar en exceso el equilibrio natural del cuero cabelludo. Además, resulta mucho más confortable durante todo el proceso de lavado.
Consejos para lavarse el pelo correctamente para que luzca sano y con brillo

Una mujer lavándose el pelo.PEXELS
Una rutina capilar adecuada puede marcar la diferencia en el aspecto y la salud del cabello. En este sentido, los expertos de Corporación Capilar recomiendan varios consejos para lavarse el pelo y que quede sano y brillante:
- Realiza un cepillado previo: antes de mojar el cabello, desenreda suavemente para eliminar nudos y facilitar el lavado.
- Elige un champú adecuado: debe adaptarse a las características de tu cuero cabelludo y a las necesidades específicas de tu cabello, ya sea graso, seco, teñido, fino o rizado.
- Masajea suavemente: lava el cuero cabelludo realizando movimientos circulares con las yemas de los dedos, evitando rascar con las uñas para no irritar la piel.
- Enjuaga con agua tibia: es la mejor forma de limpiar el cabello sin someterlo a temperaturas extremas.
- Aplica una mascarilla o acondicionador: distribuye el producto únicamente en medios y puntas para aportar hidratación sin sobrecargar la raíz.
- No frotes con la toalla para secarlo: en lugar de restregar el cabello, presiona suavemente con la toalla para retirar el exceso de agua y reducir el riesgo de rotura y encrespamiento.
¿Cada cuánto tiempo hay que lavarse el pelo?
No existe una frecuencia universal para lavar el cabello. La periodicidad depende del tipo de cuero cabelludo, del nivel de actividad física, del clima, del uso de productos de peinado y de las características propias de cada persona.
Las personas con el cuero cabelludo graso pueden necesitar lavarlo a diario, aunque no hace falta frotar la fibra capilar. "En cambio, si tienes un pelo seco o frágil, lavarlo todos los días podría resecarlo aún más. En este caso, puedes lavarlo en días alternos o, incluso, con menos frecuencia", expone el dermatólogo Francisco Vizcaíno.