El parabrisas y sus 'limpias' son elementos que en general muchos conductores españoles descuidamos. Normalmente, nos preocupan más aquellos donde se pueden causar averías que nos dejan tirados o nos sale por un ojo de la cara el arreglo.

Por ello, todos hemos pensado alguna vez: "¿Qué pasaría si lleno el depósito del limpiaparabrisas de agua? En casa, limpio la luna con agua y jabón y no pasa nada". Pues no, porque en este sistema, a diferencia de en el exterior del vehículo, sí que pueden pasar cosas y de estas también se sale del taller con una factura en la mano. Además, un bote de 5 litros del líquido específico cuesta, por lo general, tan solo entre 3 y 5 euros.

¿Qué pasa si le echas agua al depósito del limpiaparabrisas?

Verter agua dentro del depósito del limpiaparabrisas provoca una serie de problemas mecánicos a corto, medio y largo plazo. En primer lugar, el punto de congelación del agua se sitúa en los 0 °C, una temperatura que puede darse durante los meses más fríos del año. Si el agua estancada dentro del circuito se solidifica, su volumen aumenta y puede romper el depósito de plástico, los latiguillos o los eyectores. Asimismo, si se acciona el lavaparabrisas en marcha con temperaturas bajo cero, la fina película de agua se congela al impactar sobre el cristal y forma una capa de hielo opaca que dificulta la visibilidad del conductor.

Por otro lado, los minerales disueltos en el agua del grifo promueven la acumulación progresiva de cal y sarro en los conductos internos y en los orificios de los eyectores, de forma que termina bloqueando la salida del líquido e impone un esfuerzo excesivo a la pequeña bomba eléctrica impulsora para expulsarlo cuando está obstruido, lo cual puede llegar a quemar su motor por sobrecalentamiento. Finalmente, el agua estancada favorece la aparición de bacterias y hongos en el depósito que terminan generando malos olores dentro del habitáculo, al tiempo que acelera la oxidación del sistema y la degradación prematura de las plumas de goma de las escobillas.

La importancia y las propiedades del líquido limpiaparabrisas específico

Los preparados químicos empleados para limpiar parabrisas incorporan alcoholes con propiedades anticongelantes que evitan que el líquido se solidifique en el depósito a bajas temperaturas para que no haya problemas en invierno y otoño. 

Asimismo, contienen agentes detergentes desengrasantes que disuelven con rapidez los restos de insectos estampados, polen, excrementos de aves o resina incrustada sobre el cristal sin dejar residuos opacos. De igual forma, al contrario que el agua corriente, que genera sedimentos o corrosión sobre el circuito, el líquido limpiaparabrisas cuida los conductos al lubricar la bomba de agua.