A apenas diez minutos en coche de Santillana del Mar se encuentra uno de los rincones más singulares de Cantabria. En la localidad de Villapresente, perteneciente al municipio de Reocín, miles de cipreses forman un enorme laberinto vegetal que ocupa alrededor de 5.600 metros cuadrados y propone a sus visitantes un reto aparentemente sencillo: encontrar la salida entre más de cinco kilómetros de pasillos rodeados de setos que alcanzan varios metros de altura.
El Laberinto de Villapresente abrió sus puertas en 2017 y su trazado está inspirado en los tradicionales laberintos ingleses de los siglos XVIII y XIX. Sus estrechos corredores, delimitados por altos cipreses, ponen a prueba la capacidad de orientación de quienes se adentran en ellos. El recorrido puede prolongarse entre 45 minutos y una hora y media para buena parte de los visitantes, aunque su creador sostiene que existen rutas capaces de completarse en mucho menos tiempo.
Un laberinto nacido de la crisis de 2008
La historia del recinto, sin embargo, comenzó mucho antes de su apertura y está vinculada a la crisis económica de 2008. Emilio Pérez trabajaba en un vivero y se encontró con miles de cipreses a los que no conseguía dar salida por el frenazo de las ventas. En lugar de desprenderse de ellos, decidió utilizarlos para levantar una atracción de ocio, un proyecto en el que contó con la colaboración de su familia y que tardó años en hacerse realidad.
La idea tampoco surgió completamente de la nada. La familia ya vendía cipreses para cerrar jardines y algunos ejemplares alcanzaban unos dos metros cuando eran seleccionados. La disposición de aquellos árboles hacía pensar en pequeños corredores, hasta el punto de que el padre de Emilio Pérez planteaba la posibilidad de construir algún día un laberinto que pudiera atraer visitantes. Su hija, Mónica Pérez, acabaría participando en el proyecto y posteriormente se situaría al frente del negocio familiar.
Tras plasmar el diseño sobre el papel, trasladarlo al terreno fue una de las partes más complejas. Había que calcular el trazado y dejar los espacios necesarios para construir los diferentes pasillos. El resultado es una superficie prácticamente cubierta por cipreses, con corredores de aproximadamente un metro de anchura y setos de entre 2,5 y 3 metros de altura, lo suficiente para que resulte difícil orientarse una vez dentro.
Encontrar el camino correcto forma parte del atractivo, pero el recinto cuenta con alternativas para quienes prefieran abandonar antes de completar el desafío. También dispone de un punto elevado desde el que observar el laberinto una vez terminado el recorrido. Desde allí se puede contemplar la estructura desde arriba, identificar los lugares en los que se ha acertado o dudado durante el trayecto y distinguir con claridad la geometría que queda prácticamente oculta cuando se camina entre los cipreses.
Horarios, precios y cómo llegar al Laberinto de Villapresente
La temporada de 2026 se extiende del 28 de marzo al 12 de octubre. El horario general es de 10:30 a 20:00 horas, aunque en las últimas semanas se adelanta el cierre a las 19:30 por la reducción de las horas de luz. Durante julio y agosto abre todos los días, mientras que el resto de la temporada cierra los lunes y martes. La entrada cuesta 5 euros para los mayores de 13 años y 4 euros para los niños de entre 7 y 12, mientras que los menores de seis años pueden acceder gratis.
Su ubicación permite además incluir la visita en una escapada por esta zona de Cantabria. El laberinto está a unos 30 minutos en coche de Santander y dispone de aparcamiento gratuito. También se puede llegar mediante la red de cercanías FEVE hasta la parada de Santa Isabel y completar a pie el último tramo, de alrededor de 15 minutos. En fines de semana y festivos se recomienda reservar con antelación debido a la limitación de aforo.