
Falta más de un año para las elecciones presidenciales, pero los procesos de la campaña se aceleraron en las últimas semanas, más de lo usual. Javier Milei viaja este viernes a Bahía Blanca, el distrito más importante de la Sexta Sección, para realzar un anuncio de inversiones bajo el RIGI. Y decidió sumar a la visita un acto partidario, lo cual convierte al evento en el primer desembarco en modo electoral del Presidente en la codiciada Provincia de Buenos Aires.
Milei irá al sur de la Provincia acompañado por el muy posiblemente candidato a gobernador bonaerense, Diego Santilli, en su rol como jefe de Gabinete. Y es posible que se sume -aunque no lo confirmaron- el ministro de Economía, Luis Caputo. También estará el principal armador en PBA de Karina Milei, Sebastián Pareja. Y lo que en la previa aparecía como un acto de corte estrictamente económico y de gestión adquirió color político.
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De todas formas, en el Gobierno le bajan el tono. “Es principalmente un acto de gestión”, deslizaron en la Jefatura de Gabinete, si bien en LLA confirmaron que la agenda incluye el tramo partidario. En la planta baja no quieren “quemar” la figura de Santilli exponiéndolo demasiado temprano a la clave de campaña.
Los detalles de ese acto todavía se están terminando de definir, pero la elección del escenario fue cuidadosamente medida. Bahía Blanca es un distrito productivo de la Provincia donde a Milei le va especialmente bien en las encuestas, pese al antecedente de la falta de ayuda nacional tras las inundaciones de marzo de 2025 que golpearon a la ciudad.
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Es también una plaza con fuerte presencia militar —está la Base Naval Puerto Belgrano, en Punta Alta— donde el oficialismo libertario tiene buenas adhesiones.
La visita llega, además, después de que el Gobierno pisó el acelerador en la disputa con Axel Kicillof, la semana pasada, con eje en la inseguridad, a partir del fallo de la jueza Marta Pascual, lo que suma un condimento adicional a la lectura política del viaje.
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Milei viaja acompañado por Santilli, y el dirigente mejor posicionado dentro de La Libertad Avanza para competir por la Gobernación bonaerense en 2027. Puertas adentro, aun con el cuidado que le ponen desde la Jefatura al costado partidario, lo leen como un espaldarazo al frente del PRO bonaerense, con la bendición de Karina Milei, titular del partido.

La agenda del viaje la maneja el triángulo Pareja-Bambaci-Grippo: Sebastián Pareja, armador territorial de Karina Milei en la provincia; Luz Bambaci, senadora bonaerense bahiense que pasó por el Ministerio de Seguridad y estaba cerca de Patricia Bullrich; y Franca Grippo, coordinadora libertaria de la Sexta. En el propio espacio, a los tres los llaman “el outlet”, por su procedencia de otros partidos antes de sumarse a LLA. Mientras que la relación del principal referente, Liberman, con la conducción de Pareja, tuvo sus avatares en el último tiempo.
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Bahía Blanca es la cabecera de la sección electoral y la novena ciudad más poblada del país. El distrito donde el espacio libertario aspira a meter su primer intendente propio en 2027. Estuvo cerca en 2023, con Oscar Liberman, candidato de LLA, obtuvo el 32% y quedó segundo detrás de Federico Susbielles (Unión por la Patria), que se impuso con el 37% y hoy sigue al frente del municipio. El resultado de Liberman se explicó, en gran medida, por el arrastre de la figura de Milei en su flamante campaña presidencial.
El año pasado, en las legislativas provinciales la alianza LLA-PRO volvió a mostrar fuerza en el distrito: en la Sexta sección se impuso con el 41,75% de los votos frente al 34,16% de Fuerza Patria, uno de los pocos resultados favorables al oficialismo nacional en la provincia. Liberman encabezó esa lista de diputados provinciales y terminó ingresando a la Legislatura bonaerense, donde hoy ocupa una banca por el bloque de La Libertad Avanza con mandato hasta 2029.
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La visita del viernes funcionará en dos planos, que en el Gobierno intentan no mezclar del todo: el anuncio de inversiones bajo el RIGI, que Milei quiere mostrar como prueba de gestión económica próspera en la previa del año electoral. Y el calentamiento de motores de una campaña bonaerense que no empieza.