(BUENOS AIRES).- “Yo, de verdad, no encuentro sensación más linda en el mundo que ella se calme con mi respiración”, expresó Mica Lapegüe al describir el momento en que logra tranquilizar a Delfina. La frase concentra el eje de su relato: una niña pequeña que encuentra calma en los brazos de Mica y en el acompañamiento de su respiración.
Mica Lapegüe presentó esa escena con mucha emoción y desde una experiencia personal. No habló de una fórmula separada del vínculo, sino de una manera de acompañar a Delfina mientras la sostiene. En su explicación, la calma de la pequeña aparece ligada a la cercanía física y a una acción concreta que Mica realiza durante ese momento: respirar profundo.
La expresión de Mica también muestra la dimensión emocional que le atribuye a esa situación. Al decir que no encuentra una sensación más linda “en el mundo”, ubicó la tranquilidad de Delfina como una experiencia especialmente significativa para ella. Su relato se centra en lo que siente cuando comprueba que la niña logra calmarse a partir de esa presencia cercana.
La escena tiene una secuencia precisa. Mica explicó: “Yo me pongo acá para que ella escuche y empiezo a respirar profundo”. La frase describe su ubicación junto a Delfina y el comienzo de una respiración más marcada, pensada para que la pequeña pueda oírla.
La respiración de Mica funciona, según su propio relato, como una forma de acompañamiento. Delfina permanece en sus brazos mientras escucha a Mica respirar, y esa presencia forma parte del modo en que la niña consigue tranquilizarse.
El relato pone el foco en un gesto cotidiano, pero cargado de significado para Mica Lapegüe. La escena se construye con los brazos que sostienen a Delfina, la cercanía entre ambas y la respiración profunda que Mica inicia para que la niña la escuche; la calma aparece dentro de ese intercambio silencioso. Para Mica, lograrlo a través de su respiración representa una experiencia de enorme sensibilidad.
El material verificado no precisa el vínculo familiar entre Mica Lapegüe y Delfina, por lo que no permite afirmar que se trate de su hija ni desarrollar el ángulo de una maternidad reciente. Tampoco aporta la fecha o las circunstancias en que ocurrió la escena; solo registra el relato de Mica sobre cómo sostiene y calma a la niña.