Melilla, 12 ago (EFE).- El Gobierno de Melilla ha hecho un llamamiento a la calma por los “daños colaterales” que la crisis migratoria está provocando en su economía y que ha empezado a notarse con cancelaciones de viajes de turistas y las “precauciones” de gente de fuera a trasladarse a la ciudad para estudiar o implantar una empresa.

En declaraciones a los periodistas, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha considerado “normal” y “humano” que “la gente tome esas precauciones” al ver las imágenes de Ceuta, pero ha dejado claro que en Melilla “no pasa nada” y “se puede estar perfectamente”.

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“Pueden venir tranquilamente sin ningún tipo de problema”, ha dicho Imbroda en su llamamiento a quienes estaban pensando en trasladarse a Melilla a estudiar en la universidad, implantar su empresa o hacer turismo, los tres ejes de legislatura en los que su Gobierno está trabajando para impulsarlos en esta campaña.

La crisis migratoria “es un poco parón” a ese trabajo, ha lamentado el presidente melillense al referirse a los “daños colaterales tremendos” que supone para “ciudades complejas” como Ceuta y Melilla debido a su situación geográfica, y ha avanzado que están tratando de cuantificarlos.

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En cualquier caso, ha insistido en que “no hay color” entre lo que está pasando en Ceuta y la situación de Melilla, donde “no ha pasado absolutamente nada”, salvo “una presión migratoria normal, sin ningún adjetivo”, equiparable a la que ha podido haber en otros momentos y “mucho peores” que ahora.

El vicepresidente primero y consejero de Turismo, Miguel Marín, ha precisado en rueda de prensa que los establecimientos hoteleros les han transmitido que ha habido “algunas cancelaciones” de reservas en el mes de agosto de personas que tenían previsto viajar a Melilla y han cambiado de opinión a última hora.

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Ha recordado que Melilla llevaba experimentando durante todo el año un incremento de los bonos turísticos, la ocupación hotelera y los pasajeros de barco y avión, una dinámica positiva que ahora se ha encontrado con esta situación tras la crisis migratoria.

El consejero, en la misma línea que Imbroda, ha querido transmitir “un mensaje positivo” sobre la situación de Melilla, que es “de total normalidad” y donde melillenses y foráneos siguen disfrutando de sus playas, gastronomía y actividades, entre ellas las visitas guiadas. EFE

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