Marta Camín se ha convertido en la influencer de referencia para hablar de moda gracias a su sólido bagaje como modelo y estilista. Ahora, con más de 700.000 seguidores en TikTok, publica Vístete para quererte, un libro editado por Crossbooks que mezcla consejos de estilismo, ejercicios de autoconocimiento y colorimetría para un público que, según ella misma define, “está totalmente perdido” a la hora de vestirse.

Infobae ha podido hablar con la creadora de contenido, que construyó su carrera de manera atípica. Antes de convertirse en una de las voces estilísticas más conocidas dentro de TikTok, la relación de Marta Camín con la moda comenzó en la infancia, de la mano de una madre modista, y se consolidó cuando empezó a trabajar como modelo convencional a los 14 años. A los 19, tras un cambio en su cuerpo, pasó a la modalidad curvy. Fue entonces cuando las redes sociales le permitieron combinar ese conocimiento con un espacio propio para opinar sobre moda.

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Camín defiende que su libro se distingue de otros títulos firmados por influencers porque no pretende abarcar más de lo que domina: “Tenemos siempre la mala fama de que hablamos de cosas que no deberíamos. Y yo en este caso hablo de lo único que sé, que es de moda”. Según describe, se trata de “un libro de autoayuda para un usuario normal”, sin pretensiones literarias ni un recorrido histórico por la moda, sino un manual práctico pensado para el día a día.

Marta Camín publica 'Vístete para quererte' (Instagram)
Marta Camín publica 'Vístete para quererte' (Instagram)

La estilista reconoce que la etiqueta agrupa perfiles muy distintos: “Hay influencers que hacen libros chulísimos también. Hay escritoras que son influencers, pero al final en redes nos califican a todos igual y creo que hay pocas diferencias”. El contenido del libro parte de una pregunta que, según Camín, atraviesa a cualquier persona en algún momento de su vida: “¿Qué narices me pongo?”. A partir de ahí, la autora propone un recorrido que combina nociones de colorimetría, formas que favorecen según el cuerpo y ejercicios creativos como colorear, escribir afirmaciones o trabajar frente al espejo.

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“He recopilado un poco lo que yo hice desde mi infancia, mi crecimiento, la manera en que me educaron y mis conocimientos básicos de estilismo, de colorimetría, de qué ropa te favorece”, detalla Marta Camín. El objetivo final, agrega, es que cada lector identifique si su estilo tiende hacia lo creativo, lo elegante o lo serio, y a partir de esa información construya un armario propio.

“No a todos nos gusta comer arroz todos los días. Creo que todos tenemos algo que nos puede diferenciar. El caso es buscarlo y probar, y volverte loco un día, y que no pase absolutamente nada”, explica la influencer, que cree que todo el mundo puede encontrar un estilo propio. Para Camín, incluso la elección de vestir de forma sencilla y no llamar la atención constituye una forma de autenticidad.

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Marta Camín durante su entrevista con 'Infobae'
Marta Camín durante su entrevista con 'Infobae'

“Yo empecé a comentar looks de influencers, alfombras rojas, sinceramente con mucho menos conocimiento del que tengo ahora, y creo que eso te hace mucho más valiente para decir cosas en redes sociales”, recuerda. Ese recorrido incluyó también trabajos puntuales como estilista, entre ellos con el cantante Agoney y su candidatura al Benidorm Fest. Camín admite que no descarta retomar ese camino, aunque señala las condiciones del sector: “Es un trabajo muy duro, la gente no es consciente de las horas que se echan y está muy mal pagado, la gente no lo valora en España”.

Una de las reivindicaciones recurrentes en el contenido de Marta Camín es la evolución del movimiento body positive, que según su lectura atravesó un auge impulsado por estrategias de marketing entre 2017 y los últimos dos años, seguido de un repliegue: “Ya no están en las pasarelas, pero no solamente modelos curvy, sino personas con prótesis o con diversidad corporal. Estamos volviendo un poco a ese cuerpo delgado, esa extrema delgadez, un poco por posicionamiento”.

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“El otro día leí que el 0,98% de todos los modelos que han salido en las pasarelas del mundo son modelos curvy”, recuerda. La influencer culpa a la industria: “Es la manera que tiene la moda de decir: ‘Somos exclusivos, si quieres entrar aquí tienes que tener estos cánones’”. Eso sí, cree que es algo “cíclico” que volverá a cambiar.

La estilista extiende ese diagnóstico a las redes sociales, porque “la moda es un reflejo de la sociedad”, e identifica una brecha laboral entre creadoras con y sin talla normativa. “Las creadoras de contenido que no tienen una talla normativa trabajan mucho menos que las que tienen una talla normativa. En las marcas hay muchas menos opciones”, afirma, asegurando que “la gran mayoría de influencers son un reflejo de lo que la gente quiere ver y ahora la gente quiere ver delgadez”. En su caso, dice haber adelgazado en los últimos dos años por decisión propia y no por presión externa.

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Marta Camín también aborda las declaraciones recientes de Paula Echevarría, quien había señalado que los ídolos de las jóvenes actuales “no entran en la talla 34″. Camín discrepa de ese diagnóstico y cita ejemplos de figuras muy delgadas entre las referentes actuales, como Jenna Ortega y Ariana Grande. “No he visto tantas chicas tan delgadas como ahora”, sostiene, y compara la situación con actrices de los años 90 como Angelina Jolie.

Aun así, matiza la crítica hacia Echevarría al situarla en un contexto generacional: “Pertenece a una generación que ha sido muy machacada y que tiene esto muy normalizado. Tú, cuando sales de tu círculo, escuchas a mujeres en el gimnasio hacer estos comentarios. Hay muchísimas personas que viven entrenando para poder comer”, explica, aunque no lo considera una excusa y considera que “tendría que haber cuidado sus palabras”.

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Marta Camín en una imagen de su cuenta de Instagram
Marta Camín en una imagen de su cuenta de Instagram

Sobre su gusto personal por las prendas extravagantes, Camín es tajante al valorar la apertura del público español hacia la moda arriesgada. “España es un país que a pesar de ser potencia mundial textil es un país que castiga mucho la cultura y castiga mucho el arte”, afirma, y menciona a Inditex como ejemplo de esa potencia industrial que convive con una audiencia más conservadora en la indumentaria.

La estilista compara esa actitud con la de mercados como Reino Unido o Copenhague, donde asiste regularmente a la Fashion Week. “Son más abiertos a explorar, les gusta más decir bueno, esto se parece a esta obra de arte. Y aquí somos un poco más retraídos”, apunta, y añade matices regionales dentro de España: más “castizo” y “clásico” en Madrid frente a una apertura algo mayor en Barcelona por su carácter multicultural.

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Al ser consultada por el estilo de las principales influencers españolas como Laura Escanes, Lola Lolita, María Pombo y Dulceida, Camín las describe como un reflejo identitario: “Tú vas por la calle, fuera de España, y ves a un grupo de gente joven y dices: son españoles, fijo. Llevan el code Inditex”. La estilista distingue matices dentro de ese grupo, entre un estilo más urbano asociado a las creadoras catalanas y otro más clásico vinculado al centro peninsular. Además, destaca especialmente el trabajo de Alba Paul, pareja de Dulceida: “Lleva un estilo masculino increíble en mujer y yo creo que no se le valora suficiente”, concluye Camín.

Marta Camín con uno de sus 'looks' extravagantes (Instagram)
Marta Camín con uno de sus 'looks' extravagantes (Instagram)

Sobre las personas con mejor estilo del país, Marta Camín menciona primero a Lucía de Luis, que pasó de una estética adolescente a un registro que combina lo colegial con toques preppy “sin pasarse nunca”. En segundo lugar cita a Eme de Amores, con una estética pop art con piezas llamativas y coloridas que la distinguen del resto. Como tercer nombre eligió a Antonia Dell’Atte, a quien define como una referencia del estilo clásico: “Me encanta con su camisa blanca y su pantalón negro, que es superclásica, pero a la vez sigue siendo una señora superestilosa”.

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