Diplomacia & Geopolítica

Marruecos, en el periscopio europeo

SILVIA ROMÁN

Actualizado Domingo, 20 septiembre 2026 - 01:28

"En esta sala hay agentes del servicio marroquí. Seguro. No tengo duda". Las inesperadas palabras fueron pronunciadas con extrema seriedad y contundencia el pasado martes por Jorge Buxadé (jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, perteneciente al Grupo Patriotas por Europa). La veintena de periodistas que se encontraban ante él se miraron unos a otros con media sonrisa, mientras que los eurodiputados españoles de signos políticos rivales y sus asistentes prácticamente le dieron la espalda. Las espadas estaban en alto; la tensión se mascaba en el ambiente.

La sede de la Eurocámara en Estrasburgo hervía esa mañana. Apenas faltaban 24 horas para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronunciara su discurso anual en el Debate del Estado de la Unión. La alemana iba a desgranar su hoja de ruta. Los eurodiputados de los 27 Estados miembros aguardaban con expectación cómo se pronunciaría sobre China, Rusia, EEUU, Inteligencia Artificial, seguridad, competitividad... Y Ceuta. En especial, y de manera determinante, para los europarlamentarios españoles, ese era el asunto clave.

La sombra de Ceuta sobrevoló aplastante y alargada toda esta semana sobre Estrasburgo, la urbe francesa con imborrables recuerdos de guerra mundial. Si la preocupante situación de los caballas es debate constante y de peso en España, en la Eurocámara también ha estado presente. Y mucho. Sólo hay que recordar un fragmento del discurso de la presidenta de la Comisión: "Todas nuestras fronteras exteriores son fronteras europeas. La frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Europa estará a vuestro lado".

Rabat no es abiertamente condenado por Bruselas, pero no se le pierde de vista. Hasta la sede oficial del Parlamento en Estrasburgo se desplazaron estos días los comisarios europeos para arropar a Von der Leyen y, cuando se les interrogaba por nuestro vecino del Sur, ninguno despreciaba o minusvaloraba la consulta. Todo lo contrario. Atendían la cuestión y compartían sus reflexiones.

Sentado en el Edificio Winston Churchill, ya bien entrada la tarde y sin haber aún almorzado, Andrius Kubilius, comisario europeo de Defensa y ex primer ministro lituano, trataba el asunto ceutí con el ejemplo y la comparativa más natural que podía hacer un político báltico: la riada de miles de migrantes que entraron en 2021 desde Bielorrusia. "En Lituania, cuando nos enteramos de la existencia de todos esos migrantes ilegales, no sólo nos pusimos manos a la obra, sino que construimos inmediatamente una valla, algo que a la Unión Europea no le hizo mucha gracia, pero que ahora todo el mundo imita. Por supuesto habíamos estado siguiendo lo que estaba ocurriendo en Bielorrusia, lo que Lukashenko tenía previsto hacer. Seguíamos las publicaciones bielorrusas, porque forma parte de la lucha contra la migración ilegal. Se necesita saber lo que ocurre en el país que se convierte en la puerta de entrada de la migración ilegal". Y sentenció como aviso a navegantes: "Todo el ámbito híbrido está cobrando cada vez más importancia en la agenda. Ya lo analizamos varios comisarios".

La referencia de Kubilius a estar al tanto de la información que se mueve dentro del país de origen de la avalancha migratoria (Bielorrusia, en el caso de Lituania; Marruecos, en el caso de España) conectaba con una novedad que Henna Virkkunen -encargada de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia- había confirmado previamente ante el mismo grupo de periodistas.

La comisaria finlandesa -bien consciente de lo que significa tener como vecino un país donde se gobierna con puño de hierro- se explayó: "Nos enfrentamos a un tipo diferente de amenazas híbridas y, claramente, una de las dimensiones es el ámbito digital. Las redes sociales tienen una obligación clara de garantizar que no difunden desinformación. En el caso de Ceuta, el reto es que nuestra Ley de Servicios Digitales (DSA) sólo se aplica a la Unión Europea cuando las redes sociales operan aquí. Y, por supuesto, la desinformación se centró en gran medida en el lado de Marruecos. La mayor parte del contenido estaba en árabe. Pero fuimos capaces de coordinarnos muy rápido con las plataformas en línea, especialmente con TikTok y Meta", dijo Virkkunen (sin mencionar a X...).

"Nuestra DSA abarca la Unión Europea, pero cuando se trate de situaciones fuera de la UE y con idiomas extranjeros también tenemos que ser capaces de supervisarlo. Actualmente estamos actualizando las normas de Frontex para que cuente con un nuevo mandato. Es muy importante que Frontex tenga un conocimiento completo de lo que ocurre, tanto a nivel digital como sobre el terreno. Y estamos analizando detenidamente la situación vivida en agosto para ver cómo podemos llevar adelante estas prácticas", sentenció.

Ceuta se mantiene en el centro del tablero europeo. La peliaguda cuestión es si el enquistamiento de la crisis terminará en el olvido y la partida se acaba jugando sólo en la frontera.