Creada por el dibujante argentino Joaquín Salvador Lavado, Quino, Mafalda se publicó por primera vez en 1964 sin que nadie esperara que aquella niña que soñaba con un mundo mejor acabaría convirtiéndose en un fenómeno que traspasaría las fronteras de Argentina. Sus preguntas y reflexiones sobre temas tan contundentes como la política, la guerra o la desigualdad conquistó a lectores de todas las edades, pero no todos conocen el origen de este personaje. 

Esta historia se remonta un poco antes, al año 1962, cuando la agencia argentina Agens Publicidad recibió el encargo de preparar una campaña para Mansfield, una marca de electrodomésticos de la empresa Siam Di Tella. La propuesta consistía en crear una historieta protagonizada por una familia que pudiera publicarse en medios de comunicación con la apariencia de tira cómica pero que, en el fondo, sirviera para promocionar los productos de la marca.

El proyecto llegó a Quino a través del escritor y humorista Miguel Brascó, que trabajaba en la agencia y conocía muy bien su trabajo. Sabía que el dibujante llevaba tiempo interesado en hacer una historieta sobre una familia y que seguro se entusiasmaría por la idea, y así fue. Quino empezó a trabajar en el encargo, al que le pusieron dos condiciones muy concretas.

La empresa quería que los nombres de todos los personajes debían comenzar por la letra “M”, en referencia a Mansfield, y que los electrodomésticos de la marca aparecieran en todas las viñetas. Entre los primeros personajes que Quino dibujó para la compañía ya había una niña llamada Mafalda.

De publicidad a tira cómica

La publicidad, sin embargo, no salió adelante, pero Quino ya había desarrollado varias historias centradas en aquel matrimonio con dos hijos. El proyecto fue presentado en un primer momento a Clarín con la intención de darle una segunda vida, pero el diario descubrió que detrás de aquella tira había una campaña publicitaria y rechazó publicarla. 

En 1964, para no perder aquel trabajo, Quino decidió presentar ocho tiras cómicas de Mafalda a la revista Leoplán, que decidió publicar solo tres de aquellas creaciones. Había que seguir intentándolo, y entonces llegó la revista Primera Plana, quien finalmente confió en aquella idea. El 29 de septiembre de 1964, Mafalda apareció por primera vez en este medio, desligada ya de cualquier compromiso publicitario.

Poco a poco, aquel personaje se convertiría en una niña preocupada por el futuro del mundo, mientras a su alrededor aparecían personajes tan míticos como Felipe, Susanita, Manolito y Miguelito. Quino dejó de dibujar nuevas tiras de Mafalda en 1973 después de alcanzar un éxito enorme, pero el personaje nunca desapareció del todo.