En la calle Alcalá, muy cerca de la Puerta del Sol, este hotel de 50 habitaciones llega a la vez que el restaurante Nobu. El nuevo "place to be" de la capital tiene también un "cocktail bar" abierto todos los días hasta la madrugada y un "rooftop" con vistas y música en directo.
Con el de Madrid, España empata con Estados Unidos como el país con más hoteles Nobu del mundo. Cinco, contando los de Barcelona, Ibiza, Marbella y San Sebastián. Desde el pasado día 1, este establecimiento boutique, con 50 habitaciones y suites, bulle en la esquina de Alcalá con Cedaceros, en un edificio que en su día ocupó una oficina de Banco Santander. En cada una de estas dos calles se ha ubicado una entrada. La más tranquila, en Cedaceros, para acceder a la recepción del hotel, y la de Alcalá, nos mete directamente en la parte pública, abierta también a clientes no alojados.

Esta zona pública incluye el lobby lounge, el restaurante Nobu, y el cocktail bar abierto hasta las 2 de la mañana, con programación musical de miércoles a sábado, barra de cócteles, sakes y whiskies japoneses y carta de picoteo local.

Además, desde finales de mes, un ascensor subirá hasta el rooftop, en la séptima planta, donde se organizarán charlas y clases de yoga por las mañanas y, por las tardes, se abrirá la barra de cócteles y bites mientras actúa un DJ (de miércoles a sábado).

Habitaciones y suites, interiorismo de Tomás Alía
El estilo que reina en este cinco estrellas es, como en el resto de negocios de la cadena, minimalista japonés contemporáneo al que aquí se ha añadido un toque "a la madrileña". Del interiorismo de habitaciones y suites se ha encargado Tomás Alía. Su idea ha sido crear "un refugio dentro de Madrid. Un espacio de calma, confort y silencio donde el huésped pueda desconectar de la ciudad sin dejar de sentirla", explica. En estas estancias mandan los tonos cálidos y las texturas naturales (suelos de madera, paredes enteladas, paneles de cuero) y se ha apostado por ventanales de suelo a techo y muebles made in Spain. En todas se ha dispuesto un mat de yoga de ALO y las amenities son de Byredo. La más espectacular de las estancias es la Nobu Suite, con 105 m² y terraza en la séptima planta.

Diego Gronda firma las zonas comunes
Las zonas comunes llevan la firma de Diego Gronda, quien ha creado "espacios internacionales que establecen una relación con la ciudad. La planta baja evoca de forma abstracta paisajes del Retiro y de la Casa de Campo; el restaurante, más urbano, dialoga con la arquitectura histórica que lo rodea; y el cocktail bar recupera la memoria del banco que ocupó el edificio (se mantienen las cajas de seguridad ubicadas en los baños unisex)", desgrana el arquitecto y diseñador argentino asentado en Madrid.

Restaurante Nobu, abierto para cenas de lunes a domingo
"Open kitchen" y ubicado en la primera planta, es uno de los lugares más esperados. Abierto de lunes a domingo sólo para cenas (por las mañana, aquí se sirven los desayunos a los clientes del hotel), dispone de 100/110 plazas y ocho taburetes en la barra de sushi, además de un reservado hasta para 10 personas. Aunque la gastronomía que se ofrece en los bares del hotel tienen un toque Nobu, los grandes clásicos del maestro Matsuhisa solo se sirven en el restaurante de la primera planta.

Bueno, hay una excepción. Los clientes alojados (desde 495 euros) pueden solicitar al room service platos como el mítico Black Cod Miso, el Yellowtail Jalapeño, el New Style Salmon Sashimi o el Arroz Crujiente con Cangrejo Real.

También está reservada a huéspedes la zona wellness, con sauna, sala de tratamientos, piscina climatizada (de 7 x 2 m) y gimnasio con máquinas Technogym.

Con medio centenar de hoteles, y otros tantos restaurantes además de residencias privadas, las aperturas no paran y los fans del mundo Nobu, negocio que lideran el chef japonés Matsuhisa y el actor Robert de Niro, podrán estrenar nuevos establecimientos de la firma próximamente en Cracovia y Lisboa.