
Lucas Francesco Murillo García, un niño de siete años de Cúcuta que padece una cardiopatía congénita grave, será trasladado en avión ambulancia desde la capital del departamento de Norte de Santander hasta Bucaramanga, donde recibirá una valoración especializada en la Fundación Cardiovascular de Colombia.
Así lo confirmó Víctor Raúl Castillo, presidente de la entidad hospitalaria, recalcando que el vuelo está programado para el lunes 31 de agosto de 2026 a las 11:00 a. m.
El directivo, en declaraciones a los medios de comunicación, señaló que la aeronave contará con tecnología especializada, con el propósito de evitar complicaciones asociadas a un trayecto comercial debido al cuadro clínico del menor.
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Castillo detalló que la evaluación inicial muestra una cianosis profunda, agravada por la formación de colaterales sistémico-pulmonares, además de un cuadro moderado de hipertensión pulmonar. El especialista añadió que el tiempo transcurrido sin atención médica ni manejo con medicamentos especializados hizo perder un margen valioso para tratar la patología.
“Lucas tiene una gran cianosis, seguramente por la creación, porque se crearon muchas colaterales sistémico-pulmonares, que eso empeora la situación de él y tiene también un grado moderado de hipertensión pulmonar. Entonces, hay que hacer una evaluación completa”, declaró el presidente de la fundación hospitalaria a la prensa nacional.
Del mismo modo, el directivo del hospital con sede en Floridablanca explicó a detalle el paso a paso de la atención que tendrá el infante, una vez llegue del vuelo medicalizado.
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Tras su llegada a la capital santandereana, el menor de siete años será evaluado por un equipo integrado por cirujanos, cardiólogos, hemodinamistas y electrofisiólogos, donde se le realizarán cateterismos, ecos cardiovasculares y exámenes complementarios para un diagnóstico integral.
“Por Lucas vamos a ir mañana (31 de agosto) en el avión ambulancia de la fundación, porque nos da mucho miedo que transportarlo con esa cianosis tan profunda que le vemos en el video, que hablamos con la mamá, se pueda descompensar en el vuelo comercial”, manifestó.
A su vez, Castillo enfatizó que, una vez se obtengan los resultados de estos exámenes, la familia de Lucas Murillo recibirá dos posibles rutas terapéuticas. La primera es la realización de una cirugía de Fontan; la segunda, la inclusión del menor en lista para un trasplante cardíaco.
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“En ambas opciones, tenemos mucha experiencia. Tenemos más de 300 trasplantes de corazón en la fundación en más de veinte años que llevamos, lo mismo que niños de las pocas instituciones de América Latina que hacemos trasplante de corazón en niños”, puntualizó.
El caso de Lucas, quien espera un trasplante de corazón y enfrenta demoras de la Nueva EPS, movilizó a autoridades y ciudadanos que exigen soluciones inmediatas para pacientes vulnerables - crédito @ColombiaOscura/ X
La historia tomó dimensión pública cuando Lucas grabó un video para pedir ayuda al presidente Abelardo de la Espriella. En ese mensaje explicó que su madre llevaba un año intentando que la Nueva EPS autorizara exámenes y un cateterismo en una clínica de cuarto nivel, necesarios para que pudiera ser incluido en la lista de trasplante.
La difusión del video desató una ola de solidaridad en redes sociales y una exigencia masiva de respuestas a las autoridades por la falta de atención del caso. Esa presión pública resultó decisiva para destrabar un proceso que acumulaba reclamos y tutelas sin solución efectiva.
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Tras conocer el caso, el mandatario nacional anunció que dio una instrucción inmediata a la ministra de Salud Ana María Vesga para asumirlo de manera personal. “No podemos permitir que un niño tenga que decir ‘yo no me quiero morir’ para que el sistema responda”, afirmó.

La ministra confirmó por canales oficiales que el caso quedó bajo su atención y en coordinación directa con la Nueva EPS y la Fundación Cardiovascular. También resumió la situación familiar al señalar que Lucas tiene siete años, ocho hermanos y que su padre también está enfermo, mientras su madre llevaba más de un año esperando una respuesta para evitar que siguieran agotándose los días para su hijo.
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Tras superar los trámites faltantes, Andrea García, madre del menor Lucas Murillo, agradeció la gestión del Ejecutivo para el tratamiento de la situación médica de su hijo.
“Le diría que muchísimas gracias por esa intervención que ha hecho, por habernos tomado en serio, por regalarnos su tiempo en ese mensaje que hizo”, indicó la mujer a Semana.
Así mismo, recalcó que la iniciativa de buscar al presidente surgió del propio niño. “Mamá, ¿tú tienes el número del presidente?”, le preguntó Lucas, antes de que la familia optara por usar las redes sociales como último recurso para intentar llegar a alguien con capacidad de intervenir.
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