Efe Madrid

Actualizado Miércoles, 26 agosto 2026 - 07:20

Los vecinos de los barrios próximos al circuito de Fórmula 1 de Madrid, 'Madring', ya han comprobado durante las primeras pruebas en el trazado el ruido que se genera, con mediciones de la plataforma Stop F1 que rondan los 100 decibelios (dB), ampliamente por encima de los 60 que marcan como umbral tolerable.

A dos semanas de que el Gran Premio de España de Fórmula 1 recale en este circuito semiurbano construido en torno al recinto ferial Ifema, Stop F1 prepara sensores para medir su impacto sonoro, pues las pruebas de Fórmula 3 realizadas desde el lunes han dejado claro que los monoplazas causan "un ruido espantoso", dice el portavoz de la plataforma y vecino de Hortaleza, Constantino Bueno.

Según sus registros, el ruido llegó a rondar los 100 dB, una medición que la plataforma considera indicativa del impacto que tendrá la competición en las viviendas cercanas.

Bueno ha detallado que las mediciones realizadas hasta ahora no son homologadas y que el objetivo es instalar sensores con las garantías técnicas necesarias durante el fin de semana del Gran Premio, del 11 al 13 de septiembre, para disponer de datos que puedan incorporarse a las denuncias que los vecinos preparan.

Stop F1 prepara así una estrategia para documentar las afecciones durante el Gran Premio y recurrir a la vía judicial. Bueno ha defendido que será finalmente la Justicia la que determine si el circuito (donde está prevista la celebración del Gran Premio de España durante, al menos, los próximos diez años) puede convivir con los barrios afectados.

El portavoz sostiene que el ruido ya ha resultado incompatible con actividades cotidianas como el teletrabajo y afirma que el problema no se limitará a las viviendas situadas en primera línea del trazado, sino que afectará a buena parte del distrito de Hortaleza.

Ha explicado que la situación obliga a los vecinos a elegir entre quedarse en casa soportando el ruido o salir y afrontar las dificultades de movilidad: "Teletrabajamos en casa y evitamos los atascos y cortes para poder salir, o nos vamos porque en casa es insoportable el ruido".

"Es incompatible con un barrio", ha resumido Bueno, que considera que los vecinos se encuentran "encerrados" por la combinación de las restricciones de tráfico y las dificultades para desplazarse provocadas por las obras y el montaje de la infraestructura.

La plataforma denuncia que las molestias no se concentrarán en los tres días de competición, ya que el montaje y posterior desmontaje del circuito prolongan las afecciones durante meses. Según Bueno, los problemas de tráfico comenzaron en abril y se mantendrán previsiblemente hasta octubre, con trabajos tanto diurnos como nocturnos.

La situación preocupa especialmente de cara al inicio del curso escolar el próximo 7 de septiembre, cuando está previsto el comienzo del periodo de adaptación de Educación Infantil, por lo que la plataforma teme que los alumnos más pequeños tengan que afrontar sus primeros días de colegio en un entorno "hostil" condicionado por las obras, el tráfico y el ruido.

Stop F1 sitúa especialmente el foco en el barrio de Las Cárcavas, donde, según Bueno, viven unas 10.000 personas y los accesos quedan condicionados por el trazado y las restricciones de circulación.

Escepticismo ante posibles beneficios

Según las previsiones de Ifema, el aforo de 'Madring' rondará los 120.000 espectadores y unas 350.000 personas pasarán por el circuito durante los tres días que dura el Gran Premio, pero desde la plataforma Stop F1 cuestionan que el evento vaya a traducirse en un beneficio económico significativo para los comercios de la zona.

Bueno señala que, por ejemplo, en Las Cárcavas apenas hay una farmacia, un bar, una peluquería, una charcutería y otros pequeños establecimientos, mientras que los espectadores dispondrán de oferta propia dentro del recinto y en otras zonas de Valdebebas.

También pone en duda que el alojamiento de visitantes vaya a generar un impacto relevante en los barrios más próximos y rechaza que los vecinos deban abandonar temporalmente sus viviendas para convertirlas en alojamientos turísticos, porque "un hogar no se monetiza", ha defendido.

Respecto al transporte público, Bueno considera insuficientes las alternativas para los vecinos de la zona norte del circuito, donde, según explica, operan principalmente dos líneas de autobús y una estación de Cercanías (Valdebebas) que considera poco accesible para quienes acudan al recinto.

Con todo ello, los vecinos se preparan para un primer Gran Premio que, según Bueno, "es el mayor desastre que Hortaleza ha sufrido".