Cuando un radar identifica la matrícula de un vehículo a más de 200 km/h, queda claro que su conductor probablemente va a sufrir una pena de prisión por esta acción. Sin embargo, si se trata de una consecución de tres cinemómetros distintos en el mismo viaje, presumiblemente, la condena será la más o de las más altas posibles por exceder la velocidad.
Un conductor activó la cámara de un radar de As Nogais (Lugo) de la autovía A-6, de otro de Benavente (Zamora) de la misma vía y un último en el Puerto de Despeñaperros (Jaén) de la autovía A-4 en un solo día. Por ello, la Guardia Civil investiga la acción.
Una ruta de 700 kilómetros bajo la lupa del GIAT
Pese a que la noticia no ha trascendido hasta ahora, no se trata de un conductor que no llegaba al 'check-in' del hotel de sus vacaciones de verano, ya que los hechos se produjeron el pasado 21 de febrero. La investigación fue llevada a cabo por los agentes del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Málaga tras cruzar los datos de los tres radares fijos. El sospechoso recorrió más de 700 kilómetros en un tiempo récord, duplicando los límites de velocidad permitidos en todos los puntos de control.
En el primer punto, situado en la montaña de Lugo, el vehículo fue fotografiado a 242 km/h en un tramo de 120 km/h. Horas más tarde, el mismo coche fue detectado en la localidad de Benavente (Zamora) circulando a 232 km/h. Finalmente, la imprudencia terminó en la provincia de Jaén, donde el radar de Despeñaperros captó al infractor a 235 km/h en una zona limitada a 100 km/h. Esta conducta ha sido calificada por los investigadores de la Benemérita como un patrón de conducción temeraria y un menosprecio absoluto por las normas.
¿Qué condena podría sufrir este conductor?
Al superar en más de 80 km/h la velocidad máxima permitida en vías interurbanas, la infracción deja de ser administrativa para convertirse en un delito contra la seguridad vial. Según lo establecido en el artículo 379.1 del Código Penal, el conductor se enfrenta a las siguientes consecuencias:
- Pena de prisión: Podría ser condenado a una pena de tres a seis meses de cárcel.
- Multas económicas: La ley prevé multas que oscilan entre los seis y los doce meses.
- Trabajos comunitarios: Como alternativa, podrían imponérsele trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.
- Retirada del carné: En cualquier caso, el infractor perderá el derecho a conducir vehículos a motor por un periodo de uno a cuatro años.
Además, se trata de un delito continuado (varias acciones similares en un breve lapso de tiempo), por lo que la Fiscalía de Seguridad Vial podría solicitar que la pena se imponga en su mitad superior. Además de la vía penal, la Guardia Civil ya ha aplicado la sanción administrativa correspondiente a cada uno de los excesos, que suma un total de 600 euros y la detracción de 6 puntos del carné de conducir por cada fotografía captada.