Especialistas en panificación explican que el secreto para lograr una miga más aireada y un mejor sabor no depende de agregar más ingredientes.
02 de agosto 2026, 20:35hs

Los panderos coinciden: “El pan casero más esponjoso no lleva más levadura, sino más tiempo de fermentación”. (Foto: Adobe Stock)
A la hora de preparar pan casero, existe una idea que se repite en muchas cocinas: agregar más levadura para que la masa crezca mejor y quede más esponjosa. Sin embargo, cada vez más panaderos profesionales recomiendan hacer exactamente lo contrario.
Según explican, el secreto no está en aumentar la cantidad de levadura, sino en darle más tiempo a la fermentación. De esa manera, la masa desarrolla mejor su estructura, gana sabor y consigue una miga mucho más aireada y esponjosa.
Por qué conviene darle más tiempo de fermentación a la masa
El panadero y docente Ibán Yarza recomienda respetar los tiempos de fermentación y evitar el exceso de levadura, ya que una fermentación lenta permite que el gluten se desarrolle de manera más uniforme y que la masa retenga mejor los gases que se generan durante el proceso.
Según explica, acelerar el levado con más levadura puede hacer que el pan crezca rápido, pero también afectar su textura y su sabor final.

Por qué conviene darle más tiempo de fermentación a la masa. (Foto: Adobe Stock)
Como resultado, el pan adquiere una miga más esponjosa, una corteza mejor formada y un aroma más intenso.
Más sabor y una mejor textura
Además de favorecer el crecimiento de la masa, una fermentación prolongada mejora el sabor del pan. Durante ese tiempo, las levaduras y otros microorganismos desarrollan compuestos que aportan aromas y una textura más agradable.
Otro beneficio es que la masa resulta más fácil de manipular y suele conservar mejor la humedad una vez horneada, lo que ayuda a que el pan permanezca tierno durante más tiempo.
El papel de la temperatura
Los panaderos también recuerdan que el éxito depende, en gran parte, de controlar la temperatura durante la fermentación.
Una forma sencilla de lograrlo consiste en dejar reposar la masa en un ambiente templado y sin corrientes de aire, o incluso utilizar una fermentación más lenta dentro de la heladera cuando se dispone de más tiempo.
Una vez que la masa haya duplicado su volumen, estará lista para pasar al horno.
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Otros consejos para lograr un pan casero más esponjoso
Los panaderos también recomiendan prestar atención a otros detalles que influyen en el resultado:
- Elegir una harina con buen contenido de proteínas.
- Amasar hasta obtener una masa lisa y elástica.
- Respetar los tiempos de levado sin apurarlos.
- Evitar agregar demasiada harina durante el amasado.
- Cocinar con el horno bien precalentado para favorecer el crecimiento inicial del pan.